lunes, 13 de mayo de 2024

LA CRÓNICA DE VERA LUQUE

 CÁDIZ 1 - GETAFE 0

MATEMÁTICA RESISTENCIA


CÁDIZ: Ledesma, Zaldua (Iza Carcelén 64'), Fali, Víctor Chust, Javi Hernández, Escalante, Rubén Alcaraz, Sobrino (Iván Alejo 64'), Robert Navarro (Lucas Pires 82'), Roger Martí (Juanmi 64') y Chris Ramos (Maxi Gómez 70').

GETAFE: David Soria, Carmona, Djené (Alderete 46'), Gastón Álvarez, Angileri (Óscar Rodríguez 46'), Diego Rico, Luis Milla, Yellu Santiago (Aleñá 58'), Maksimovic (Ilaix Moriba 81'), Greenwood y Jaime Mata (Latasa 58').

ÁRBITRO: De Burgos Bengoetxea (vasco). Amonestó a Sobrino, Víctor Chust, Zaldua, Iván Alejo y Javi Hernández por el Cádiz y a Djené y Óscar Rodríguez por el Getafe.

GOL: 1-0 Rubén Alcaraz (p.) (35').

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 35ª jornada de LaLiga EA Sports disputado en el estadio Nuevo Mirandilla ante 16.592 espectadores.




CRÓNICA DE VERA LUQUE: Salir vivos de esta jornada entraba dentro de los planes. El problema es que la ruleta rusa se va complicando, y cada jornada que pasa, el tambor del revolver se rellena con una bala más. Aún así, un nuevo sitio disponed para un amigo más: la Unión Deportiva Las Palmas que en plena trayectoria mojonera se une a la fiesta. No es mala noticia sabiendo que tenemos pendiente el partido en casa contra ellos.

Lo que pasa que para llegar con vida a dicho papelón es obligatorio ganar en Sevilla, y viendo el panorama, la cosa se me presenta como aquel programa en el que un día subían a lo alto del Himalaya sin oxígeno y con gargajillos, y al otro bajaban al cráter de un volcán con un bocadillo de mortadela y una lata de cerveza… ”Al filo de lo imposible”.

Ojalá el mismo miércoles por la noche, me tenga que abrir una viena por la mitad y meter este mismo párrafo que usted está leyendo por medio con su chorreoncito de limón y su mijita de sal, cual rodaja de carne mechá. Pero después de presenciar el partido de ayer, a poco que el Sevilla quiera jugar a la pelota sin estrés ni ataduras morales, cualquier resultado que desembocara en traernos los tres puntos de vuelta por la autopista podría calificarse de hazaña, visto lo visto.

Y el asunto es que si no es con una hazaña, una heroicidad de nivelón hollywoodiense, cuasi mística, no nos salvamos. Agárrense a las matemáticas si quieren, y a los cálculos de probabilidades, fríos y sin vida, que esto no consiste en lanzar un dado. Consiste en que un equipo cuya única baza es la fé y la aleatoriedad del bote del balón, del rechace en la mano contraria, o del larguero y para fuera cuando disparen ellos, falsea las estadísticas. Los números dirán que nuestras posibilidades son muy pocas. Nuestro juego dice que las posibilidades son menos todavía.

El resultado social de esta campaña tan matraca es ni más ni menos lo que se vio ayer en la grada. Malestar continuo, únicamente anestesiado por la ejecución exitosa del penal. El público, tratado en este neofútbol ultracapitalista como mero consumidor, tiene derecho a la queja cuando no está conforme con el producto que ha adquirido. Si la figura del abonado se limita a un pagador anual cuyo dispendio económico a lo único que le da derecho es a visualizar el espectáculo quincenal de veintidós señores en calzón corto, tiene incluso la obligación de la protesta si el espectáculo se torna en lamentable o en indigno en función a la cantidad abonada.

Como el que paga cien pavos por ver a Calamaro, y el susodicho se cuela pasaete de yamentiende. Pues igual. La afición silba a un delantero que después de una temporada entera teniendo minutos, reduce su bagaje a unos cuantos tiros a puerta desviados y cero goles en la buchaca. El concierto de viento podría considerarse cruel si no tuviéramos en cuenta que es el futbolista mejor pagado de la plantilla. ¿Inapropiado el momento? Quizás. ¿Ilegítima la respuesta popular? Para nada.

De todos modos y particularmente, antes que los silbidos me quedo con la carguita que hacía tiempo no aparecía por las gradas mirandilleras. El cántico de “Maxi mete un gol” pasa a formar parte del compendio de cánticos y pancartas de “age”, de esos que forman parte de nuestra más recalcitrante retranca, como aquel “Linares no te vayas al Milan” o el “Árbitro guapetón” de toda la vida. Que no se pierda.

“Esperando el milagro” es una canción de Pablo Milanés, que no creo que el añorado cantautor cubano la escribiera pensando en el Cádiz precisamente. Aunque visto lo visto en las últimas temporadas, no estaría de más adoptarla como himno oficioso del mes de mayo. La vida extra la consumimos como si no hubiera un mañana, y hay quien confía ciegamente en esa alineación de planetas que nos mantenga en Primera, más que en la alineación de Pellegrino.

El miércoles todo el cadismo practicante se pegará a la pantalla o pillará la autopista después de comer, con ese ínfimo filamento de esperanza que nos siga insuflando vida. Pegaremos la oreja a los transistores (o a los smartphones) buscando ese gol del Athletic en Vigo, o del Granada en Vallecas. Rescataremos recuerdos de antaño, donde éramos los reyes de la cuerda floja en un fútbol menos farandulero y más hecho para ese equipo que demostrara en el césped más arrojo, menos miramiento con la tibia propia y con el peroné ajeno, y sobre todo, más identificación con el escudo que llevaban pegado en el pecho, asunto este que no era complicado de entender, puesto que gran porcentaje del vestuario se había criado en el Complejo de la Barriada y en la arena mojada de la Victoria.

Hoy todo es más complicado. El compromiso del futbolista es básicamente profesional, o sea, el justo y necesario. Más allá de eso queda poco, sabiendo como saben que mañana estarán en otro equipo, en otra liga o en otro continente. De ahí que no tengamos otra opción que admirar a Lucas Pérez. Y de maldecir en arameo cada vez que se escucha el nuevo eslogan… “Hasta el final”. Quizás si hubiera sido “Desde el principio”…




sábado, 11 de mayo de 2024

LA PREVIA

 JORNADA 35: CÁDIZ - GETAFE

LISTA DE CITADOS DEL EQUIPO MADRILEÑO



Cádiz CF y Getafe CF se miden este domingo, a partir de las 14 horas, en el estadio Nuevo Mirandilla en partido correspondiente a la jornada 35 de LaLiga EA Sports.

Mauricio Pellegrino, de nuevo, no ha facilitado lista de convocados del equipo cadista, aunque en rueda de prensa confirmaba la baja por lesión de Ousou, que se une a Kouamé y Jorge Meré como ausencias obligadas.

Por parte del Getafe, José Bordalás ha citado a los siguientes 19 futbolistas:

Fuzato, David Soria, Medenica, Djene, Angileri, Gastón, Luis Milla, Mata, Óscar, Aleñá, Greenwood, Latasa, Alderete, Rico, Carmona, Maksimovic, Moriba, Yellu y Risco.

Se quedan fuera de la lista: Domingos Duarte, Iglesias, Arambarri y Borja Mayoral.

lunes, 6 de mayo de 2024

 EL REAL MADRID SE PROCLAMA CAMPEÓN ANTE EL CÁDIZ, CASI SENTENCIADO AL DESCENSO

JORNADA 34: RESULTADOS Y CLASIFICACIÓN






LA CRÓNICA DE VERA LUQUE

 REAL MADRID 3 - CÁDIZ 0

DE ESTAFAS PIRAMIDALES Y ESAS COSAS


REAL MADRID: Courtois, Carvajal, Militao, Nacho, Fran García, Camavinga (Valverde 80'), Modric, Ceballos, Arda Güler (Bellingham 66'), Brahim Díaz (Vinicius 73') y Joselu.

CÁDIZ: Ledesma, Zaldua (Iza Carcelén 66'), Fali, Víctor Chust, Javi Hernández, Escalante, Rubén Alcaraz, Robert Navarro (Iván Alejo 84'), Sobrino (Maxi Gómez 75'), Álex Fernández (Lucas Pires 66') y Chris Ramos (Juanmi 75').

ÁRBITRO: Iglesias Villanueva (gallego). Amonestó a Zaldua por el Cádiz.

GOLES: 1-0 Brahim Díaz (51'), 2-0 Bellingham (68'), 3-0 Joselu (93').

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 34ª jornada de LaLiga EA Sports disputado en el estadio Santiago Bernabéu ante 72.654 espectadores.




CRÓNICA VERA LUQUE: Borren de su mente la ocasión de Chris Ramos. Como diría Anthony Blake, aquel mentalista portentoso hasta que un año quiso adivinar el Gordo de Navidad y no pilló ni lo jugado… ”Todo ha sido producto de su imaginación”. No focalicen el fracaso en el espigado delantero gaditano. Hasta Robben falló en la Final de Sudáfrica una más clara. Es fútbol y ya está.

El problema es que, como en aquel chiste de las piraguas, la responsabilidad se la endiñamos al que menos cobra de la plantilla. A este paso, la culpa del descenso la va a tener Juanito Marchante, porque dobla malamente las camisetas. El delantero que tendría que haberse pegado el duelo en O.K Corral con Courtuais, tendría que haber sido Maxi Gómez, que para eso ocupa el puesto número uno de la lista Forbes del vestuario.

Y que para eso tiene en su mochila el haber sido compi de delantera de Cavani y Luis Suárez en el Mundial de Rusia. Y que si no marca, si no juega, si no responde, es porque en esa misma mochila se trajo también unos pocos de choripanes de más. Prueben a buscar fotos de ese mismo Maxi Gómez del Campeonato del Mundo de hace seis años, y el de ahora. Si las ponen a la inversa es el anuncio perfecto de una clínica de nutrición o de la mágica dieta del desayuno intermitente: ese típico de antes y después. Pero tampoco carguemos la culpa al cien por cien en el uruguayo.

Alguien lo trajo sabiendo las condiciones físicas en las que venía. Y lo mismo pasa con Juanmi, que es el otro que tendría que haber sido el ejecutor de la jugadita de marras. Se han traído delanteros con glorias pretéritas que al equipo le han dado más lustre en las alineaciones (o en el banquillo) que resultado en el césped. Imagino que ahí habrá alguien que también tendrá su parte de responsabilidad, por aquello de pillar fichajes en el Lefties futbolero. Y entonces es como pueden comprobar que peldaño a peldaño vamos subiendo en la piramide del club, y al final casi que te diría que Chris fue el que falló el mano a mano, y seguramente por ello le costaría pillar el sueño el sábado por la noche.

Pero los que realmente deberían (y espero que así fuera, aunque lo dudo) haber estado sin pegar ojo, no se vistieron de corto. Se sentaron junto al tito Floren y a #Juanmalohace en esa montería, en esa “Escopeta Nacional”, en ese berlanguiano escenario que es el palco del Bernabeu. Aun así… ¿Creen en serio que si Chris marca, ganamos el partido? Con cuarenta minutos por delante, Bellingham and company dispuestos para salir, y la cena y el cubateo de celebración liguera encargados ya al catering de turno…¿No nos iban a remontar? ¿Al mismo Cádiz que perdió cuando ganaba cero a dos en el Metropolitano, o al que le empató un Sevilla más que regulero cuando aquí se le iba ganando también por dos a cero? Y cuando digo al mismo, es el mismo que el de la primera vuelta, porque de los fichajes invernales…ni rastro en el once inicial. Todo en su sitio, vaya.

Capítulo aparte es el entrenador. Pellegrino siempre de negro y con semblante hiperserio se llevaría de calle un casting para hacer el papel de enterrador en una película de cowboys. Le falta el metro y el buitre en el hombro. Y en estos tres mesesitos mal contados que lleva aquí, no ha hecho otra cosas que coger la pala y cavar el agujero adonde nos vamos de cabeza. Vino a un punto del décimo séptimo, y ya andamos a seis.

Está claro que la adrenalina y los estimulantes que debería haber repartido en el vestuario,los cambió por somníferos. Es lo que tiene tapar el hueco de entrenador con la opción que no era ni la A, ni la B, ni siquiera la C. Se tiró de agenda hasta que se dio con uno que andaba al otro lado del charco y que si salía bien la cosa se coronaba de héroe, pero si salía mal la culpa no era suya, era del otro. Los que aun siguen instalados en los mundos de Yupi (yo reconozco que aún una mijita ínfima, casi microscópica, pero lo estoy) piensan que ganando los cuatro últimos partidos nos salvamos.

Para que en tres semanas ganemos los mismos partidos que hemos ganado en nueve meses, el cambio en la dirección banquillera tendría que ser inminente. Para eso, en su día, aparecía siempre un hacedor de milagros, llamémosle David Vidal o Ramón Blanco, un bigote salvador, hombre de la casa, conocedor del club y de su mano de obra. Un entrenador interino, un tipo que se arremanga sabiendo de sobra que le va a tocar arreglar el estropicio de toda la temporada, que se ha visto todos los partidos, y que conoce al plantel más y mejor que cualquiera. Pero es que ni eso tenemos ya.

Entre otras cosas porque la conexión Cádiz-Cádiz B (o Mirandilla) es casi inexistente. Son casi dos equipos independientes uno del otro, cerrándose la puerta a esa posibilidad de reacción a partir de la aportación de algún canterano capaz de agitar el avispero y ponerle las pilas a los de la lista Forbes. Aunque sólo fuera por vergüenza torera. Pero ni eso. Tenemos un filial felizmente salvado, que de momento sólo sirve para vender oooootro diseño más de camiseta, y para que podamos esbozar alguna sonrisita fugaz entre tanta miseria.

Quedan cuatro partidos. Habrá que prorratear la rabia y dosificar el mosqueo. Todo de golpe no es bueno para la salud. Los mundos de Yupi están ahí todavía dejando vislumbrar una pequela rendija por donde entra una tenue luz esperanzadora, pero el personal ya piensa más en qué fecha será el deceso. Muchos previsualizan que la catástrofe se rubricará en el Sánchez Pizjuán. ¿Justicia poética? Al menos allí, el control del volumen de los altavoces está en manos ajenas. O no.

Fuente: Cádiz Directo



viernes, 3 de mayo de 2024

LA PREVIA

 JORNADA 34: REAL MADRID - CÁDIZ

CONVOCATORIAS DE AMBOS EQUIPOS




Ya se conocen las listas de convocados de Cádiz CF y Real Madrid de cara al encuentro que les enfrentará este sábado, a partir de las 16:15 horas, en el estadio Santiago Bernabéu.

Por parte cadista, Mauricio Pellegrino se lleva a los siguientes futbolistas:

Conan, Zaldua, Fali, Rubén Alcaraz, Víctor Chust, Samassékou, Sobrino, Álex, Juanmi, Brian Ocampo, Iván Alejo, David Gil, Momo Mbaye, Javi Hernández, Chris Ramos, Escalante, Darwin Machis, Sergi Guardiola, Iza, Roger Martí, Maxi Gómez, Robert Navarro, Lucas Pires y Hernando.

Se quedan fuera por lesión Kouamé, Jorge Meré y Ousou.

Por parte del Real Madrid, Carlo Ancelotti ha citado a los siguientes jugadores: 

Courtois, Lunin, Kepa, Carvajal, Militão, Nacho, Lucas Vázquez, Fran García, Rüdiger, Mendy, Bellingham, Kroos, Modrić, Camavinga, Valverde, Tchouameni, Ceballos, Arda Güler, Vini Jr., Rodrygo, Joselu y Brahim.

La única ausencia en la lista es el central Alaba.