Colectivo de seguidores del Cádiz CF. Desde 2002 hasta siempre. Con alma amarilla y corazón cadista, llevamos más de dos décadas dejando nuestra voz en el fondo sur del Estadio Mirandilla. 13 almas unidas por la pasión, creciendo ahora con la fuerza de una nueva generación: los hijos ya se suman al rugido.
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miércoles, 31 de diciembre de 2025
LLEGA CEDIDO PROCEDENTE DEL NEWCASTLE
ANTOÑITO CORDERO, NUEVO JUGADOR DEL CÁDIZ
El Cádiz Club de Fútbol y el Newcastle United han alcanzado un acuerdo para la cesión de Antoñito Cordero hasta final de temporada.
Nacido en Jerez de la Frontera (14/11/2006), se formó en las canteras de Jerez Alternativa, Cádiz, Real Betis y Málaga, llegando a debutar con el primer equipo malaguista con tan sólo 17 años, siendo uno de los artífices del regreso del club al fútbol profesional. La pasada temporada, tras destacar con 39 partidos y 6 goles en LaLiga Hypermotion, fue adquirido por el Newcastle United y cedido al KVC Westerlo hasta hace unas semanas. Es internacional sub'18.
El extremo ya se encuentra en la capital gaditana y se pondrá mañana a disposición de Gaizka Garitano.
cadizcf.com
lunes, 22 de diciembre de 2025
LA CRÓNICA DE VERA LUQUE (CÁDIZ 2 - CASTELLÓN 0)
NOCHE DE PAZ, POR FIN
Pues ni tan mal, oiga. Después del noviembre negro, quién nos iba a decir que terminaríamos el año con la coñita de las lucecitas de los móviles y el meneo de llaves a modo campanillero. Comunión final antes del parón navideño, que dicho sea de paso, nos resulta un poco cortapunto.
La grada, que soñó en su momento con un año de tiquitaca a la gaditana cuando allá por verano se juntaron Ontiveros, Suso, Efe y Tabatazde en sus primeras incursiones milagrosas, se rinde ante este equipo en el que los cuatro que te dije, tienen (por distintos motivos) el rol de actores secundarios ahora mismo.
Las circunstancias de lesiones y lo que no son lesiones, han sido detonantes para la implantación del Garitano’s way of life. Una suerte de Cerverismo 2.0, en el que la lucha vuelve a no negociarse, eso sí, con una defensa plantada un poco más al borde del abismo, que traducido resulta, mucho más atrincherada en el área, y con una contra más confiada en la velocidad arrasadora de vehículos de gran tonelaje, que en esa aviación ligera por las bandas que eran Salvi y Alvarito García.
Planteamiento sin mucho experimento, y altamente práctico siempre y cuando el otro equipo no tenga fino el punto de mira, y nuestro portero aparezca cual Virgen de Lourdes en los momentos concretos. De momento, nos sirve. Y nos pone contentos. Así que, a pesar de que hace un mes era imposible, el equipo acaba el año con un aprobado resultón.
Si dieran un trofeíto al futbolista MVP del partido como en la NBA, sin duda que hoy Dawda estaría haciendo hueco en la estantería. La dictadura del gol no permite que otro futbolista pudiera ni toserle, y por un lado, hasta se entiende. Pero un cachito del trofeo (o un cacho curioso) le pertenece a García Pascual. Si su aportación como delantero centro traducida en goles está siendo matracosilla, ayer se descubrió delante del mundo entero como pasador.
Lo mismo en punta de ataque ha estado jugando hasta hace poco un futbolista al que le pone más pitoso dar el pase matador, que matar en sí. Y resulta que más que un nueve, Pascual es un nueve y medio. Suerte de futbolista a medias entre delantero panzer y media punta con smoking.
Ni es Polster, ni es Laudrup. Pa que me entiendan los de mi quinta. Al huequecito y con ese rodar balonero que a menos que el ariete no sea un mutilado de la Guerra de los Cien Días, con un simple toquecito de dificultad leve, la pone en la red. Balones que los nueves del mundo sueñan cada noche con tenerlos por delante.
Qué sería del atacante corpulento y torpón, si no hubiera un servidor de pelotas en bandeja de plata. De momento, y a partir de ayer, el Pascual asistente convence más que el Pascual rematante.
La lectura negativa de este último provechoso tramo de temporada es esa comentada posibilidad de que a los jerifaltes se les encoja la mano a la hora de poner los Reyes. Se necesitan refuerzos y la buena marcha no debe camuflar la necesidad, ni justificar el conformismo.
Puestos a echar de menos, se echa de menos años de mili. Los futbolistas que no son cabeza de cartel no son precisamente veteranos del Vietnam. Y si todo va bien, y nos vemos allá por el mes de mayo inmersos en partidos definitivos, a vida o muerte, finalísimas capaces de sentar a los ajenos al futboleo delante del televisor, siempre pensando en subir de categoría, entiéndase…se necesita la maldad correspondiente, asunto que en la plantilla existe a cuentagotas, y quizás donde más brille por su ausencia es en la parte defensiva, con chavales (a excepción de Iza), a los que aún le quedan horas de vuelo.
Eso, entre otras cosas. Viendo que después de casi una primera vuelta con sensaciones reguleras en gran parte de los partidos, estamos donde estamos a tiro de piedra de cualquier alegre potalazo, debe estimular el consumismo balompédico, que a su vez, no lo duden, estimularía a la grada y sus habitantes, a los cuales nos tocan un poquito las palmas y ya estamos con las linternitas volviéndonos locos. Los años terminados en seis, no se nos dan mal.
En el 86 nos mantuvimos en Primera por primera vez en la historia, y en el 2016, un defensa del Hércules se resbaló y ahí andaba Güiza...¿Se acuerdan? Pues a ver cómo se porta éste que viene. Salud
José Antonio Vera Luque
EL CÁDIZ CIERRA EL AÑO EN PUESTOS DE PLAYOFF DE ASCENSO
CÁDIZ: Víctor Aznar, Iza Carcelén, Jorge Moreno, Iker Recio, Pereira, Diakité, Ortuño (Álex Fernández 87'), De la Rosa (Tabatadze 53'), Brian Ocampo (Ontiveros 71'), Roger Martí (García Pascual 53') y Dawda Camara (Yussi Diarra 87').
CASTELLÓN: Matthys, Mellot, Alberto Jiménez, Sienra (Mamah 72'), Alcazar, Gerenabarrena (Doué 72'), Barri (Tincho 86'), Mabil (Markanich 86'), Pablo Santiago (Suero 64'), Calatrava y Ousmane Camara.
ÁRBITRO: Etayo Herrera (vasco). Amonestó a Iza Carcelén, Diakité, Pereira y Ontiveros por el Cádiz y a Ousmane Camara y Suero por el Castellón.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 19ª jornada de LaLiga Hypermotion disputado en el estadio Nuevo Mirandilla ante 9.975 espectadores.
CRÓNICA: Este triunfo del Cádiz CF ante el CD Castellón sin duda abre la caja para los tópicos periodísticos. Seguro que caeremos en alguno de ellos. Pero claro, un triunfo un 21 de diciembre, a las puertas del sorteo del Gordo y de la Navidad, tras dos meses sin ganar arrastrando esa deuda en casa con al afición. Ya saben, premio adelantado, la magia de la Navidad, juegos de palabras con deuda...
Lo cierto es que el Cádiz CF cerró 2025 con algo más que tres puntos. Cerró el año con una victoria de autoridad, de esas que explican por qué el equipo vuelve a mirar hacia arriba tras un otoño muy oscuro. Tanto que los de Garitano cierran el año en puesto de fase de ascenso, con 30 puntos y el viento de nuevo soplando a favor después de surcar aguas complicadas.
Los amarillos derrotaron a un CD Castellón que llegaba en su mejor momento, con cinco victorias consecutivas y aspiraciones directas de ascenso, y lo hicieron desde el juego, el orden y la madurez competitiva, incluso cuando el partido exigió resistir. El Cádiz resistió como resisten los equipos que consiguen objetivos al final: con orden, confianza y apareciendo su portero cuando tocaba.
Antes había tenido control, paciencia y pegada. El 2-0 final coloca al Cádiz en puestos de fase de ascenso, adelanta a Burgos por puntos y al Sporting por diferencia general de goles y confirma que este equipo, desde el cambio de sistema ha vuelto a competir como al inicio de la temporada. Y con un 9 goleador que hace un mes parecía lejos del Nuevo Mirandilla.
El Cádiz arrancó el partido con más posesión y más iniciativa, fiel al 4-4-2 que ha devuelto estabilidad al equipo. Sin embargo, esa superioridad inicial no se tradujo en profundidad. Ocampo estuvo muy participativo, pero fallón en la toma de decisiones, y una pérdida suya acabó provocando la amarilla a Iza, que se perderá el primer partido del año en Riazor.
En el minuto 10, una buena internada de Raúl Pereira acabó en el primer saque de esquina cadista. De esa acción llegó una de esas decisiones difíciles de explicar del arbitraje moderno: tras un resbalón de Mabil y una caída posterior de Roger, el balón quedó suelto y, cuando el delantero amarillo iba a disputar la acción, el asistente levantó el banderín señalando una falta previa que no parecía tal. Futbol moderno.
El Castellón avisa… y el Cádiz responde
El primer gran susto llegó en el 13. Cala inventó un centro perfecto y Cámara le ganó el salto a Jorge More, estrellando el balón en el poste. El remate posterior de Pablo Santiago quedó invalidado por fuera de juego, pero fue una advertencia clara.
Lejos de descomponerse, el Cádiz siguió queriendo el balón. El ritmo bajó pasado el primer cuarto de hora y el partido entró en una fase de mucho pase, bastante brega y poca verticalidad, con un Castellón algo más cómodo en el control, pero sin someter de verdad.
En el tramo final del primer tiempo llegaron las mejores ocasiones. Primero, Gerenabarrena disparó desde dentro del área y Recio bloqueó. Acto seguido, un robo en área propia permitió a Pereira lanzar una transición perfecta para Dawda, que en un dos contra dos con Roger inventó una picadita para superar al central Alberto y luego trató de hacer lo mismo ante Matthys. El meta le adivinó la intención y un defensor salvó bajo palos el rechace.
En la prolongación, Ocampo tuvo otra de las suyas tras un balón colgado, pero no encontró portería.
Buena primera mitad de ambos equipos, con estilos distintos. El Cádiz destacó más en la presión alta y el orden defensivo que en ataque, donde se echó de menos a De la Rosa con más metros y no tan integrado como tercer delantero.
Cambios, susto del VAR y crecimiento amarillo
El Castellón dio un paso al frente tras el descanso, aunque el Cádiz siguió controlando bien el último tercio. Con el partido abierto y De la Rosa muy metido por dentro, Garitano movió el banquillo: dobló el ‘9’ con García Pascual y desplazó a Tabatadze a la banda para aprovechar su pegada.
Curiosamente, el Castellón mejoró y llegó a marcar, pero el VAR anuló el gol tras una doble infracción: el atacante se apoyó en Ocampo en el salto y tocó el balón con la mano inmediatamente antes del remate de Lucas Alcázar.
El susto activó al Cádiz. Brian avisó en una acción individual y Tabatadze puso un buen centro. En otra transición, Dawda y el georgiano salieron juntos, pero al primero se le fue largo el autopase.
La jugada que lo cambia todo
En el minuto 69 llegó el momento clave del partido. Álvaro García Pascual se inventó una acción extraordinaria. Recibió en campo propio en lo que parecía un dos contra cinco, aceleró, se fue de hasta tres rivales y le dejó el balón franco a Dawda, que esta vez definió con enorme calidad ajustando el balón a la base del poste para hacer el 1-0.
Antes del saque de centro, Brian Ocampo fue sustituido entre aplausos y Ontiveros entró ovacionado.
El Cádiz defendió con tranquilidad tras el gol, sin sensación real de sufrimiento, salvo cuando Mabil encaraba a Raúl Pereira, que aunque cumplió, dejó ver que la posición de lateral izquierdo vuelve a señalar al mercado de invierno.
En el 83 llegó la sentencia. Ontiveros robó en la frontal, conectó con García Pascual y el delantero lanzó a Dawda con un pase sensacional. El mauritano ganó en velocidad y volvió a definir a la base del poste, esta vez el otro. Tres goles en pocas semanas para un futbolista que hace un mes parecía fuera del equipo.
En el añadido apareció Víctor Aznar, como casi siempre. Primero con el pie a Doué, y en el saque de esquina posterior negándole el gol a Alberto. El Castellón empujó, pero el Cádiz defendió con solvencia los ocho minutos de prolongación salvo esa doble oportunidad
Los números explican bien lo sucedido, con matices. El Castellón tuvo más posesión y más volumen, pero no solo no lo tradujo en eficacia, sino que remató entre los tres palos la mitad que el Cádiz, y ambas ocasiones llegaron en el tiempo añadido, resueltas por dos paradas de enorme mérito de Víctor Aznar (eso dice la estadística, aunque la sensación fue que los visitantes generaron algún remate más). El Cádiz, con menos balón, fue mucho más práctico y competitivo. Su secreto, sin duda.
El Cádiz vuelve a ganar en casa tras cuatro partidos sin hacerlo —no lo lograba desde el 12 de octubre ante el Huesca— y corta la racha de siete partidos sin perder del Castellón, cinco de ellos con victoria. Un triunfo que, por contexto, vale más de lo que dice el marcador.
Golpe de autoridad de un Cádiz que acaba 2025 en fase de ascenso, que confirma su crecimiento con el 4-4-2 y que vuelve a mandar un mensaje claro a la categoría: ha vuelto.
cadizdirecto
martes, 16 de diciembre de 2025
HA SIDO OPERADO ESTE MARTES DE SU RODILLA DERECHA
PARTE MÉDICO DE KOVACEVIC
Este martes ha sido intervenido Bojan Kovacevic en Vitoria de la lesión sufrida en su rodilla derecha en el partido ante el Córdoba Club de Fútbol.
El jugador ha sido sometido a una atroscopia por parte del doctor Mikel Sánchez, donde se ha realizado una revisión y limpieza articular, debido a que las pruebas de imagen practicadas semanas atrás no eran del todo concluyentes. De igual forma, se han extraído algunos fragmentos desprendidos de la zona.
El tiempo de recuperación dependerá de la evolución, pero se estima que, afortunadamente, será menor al de una lesión compleja de afectación a los ligamentos y/o meniscos.
cadizcf.com
lunes, 15 de diciembre de 2025
EL CÁDIZ CIERRA LA JORNADA EN OCTAVA POSICIÓN, A UN PUNTO DEL PLAYOFF
JORNADA 18: RESULTADOS Y CLASIFICACIÓN
LA CRÓNICA DE VERA LUQUE (ZARAGOZA 1 - CÁDIZ 2)
EL ENCANTO DE LO BÁSICO
Hace un mes, Garitano compró un lote de turrones y otras delicias navideñas a sabiendas de que se la iba a tajelar aquí en Cádiz. Mira por donde, desde el día del Córdoba hasta aquí la mejoría está siendo leve, pero nítida.
Y todo a partir de la aplicación por parte del técnico vasco del fútbol ancestral y operativo basado en esa táctica que todos hemos usado alguna vez cuando jugábamos en Bahía Sur con los colegas: el 4-4-2 estándar, clásico básico. Cuatro tíos detrás, dos pivotes, dos que suben y bajan y los dos de arriba: el trinquete de metro noventa y el ratonero. Y a pelear. No hay más.
La cuestión es si el punto de inflexión, hablando clarinete, está siendo la ausencia de Suso. Ahí va eso, el que la coja pa él. La presencia de Suso en el campo (porque Ontiveros, ni está ni se le espera), impedía que el dibujo y las maneras del equipo sobre el campo sean las de ahora. Y resulta que a Garitano le mola más ésto de ahora que lo otro de antes, no me digas que no, Gaizka pitxita mía.
Imaginemos que la racha continua con Roger y Dawda arriba, con Ortuño y Moussa lanzando obuses en el medio, con Ocampo y De La Rosa bregando arriba y abajo...¿Qué pasara, qué misterio tendrá, cuando Suso de nuevo esté listo para el combate? ¿Tendrá que pillar un número como el que está en la carnicería y esperar sentado? ¿O siendo el mejor futbolista de la plantilla (nadie lo duda), ocupará un sitio de manera innegociable en el once titular? Que el jamón ibérico por sí solo está pa matarse, pero que lo mismo se lo endiña a esa pizza que tanto te gusta, y ya la pizza no es lo mismo. Cuidao.
Si ese comecoco lo debe tener Garitano en el ídem, imaginen el runrún del míster con la ruleta rusa en la que se ha convertido el hecho de lanzar un penalty. ¿Quién será el próximo? Hasta cuatro penalties se han lanzado a lo largo de la temporada, Copa inclusive, y no ha entrado ni uno.
Cada penalti lo ha tirado uno, y ninguno de los lanzadores ha sido alguno de nuestros delanteros, a los que se le presupone que la pituitaria la tienen entrenada para eso de llevar el balón a la red. Inexplicable.
Esperemos que el próximo penal que nos piten a favor, sea en una situación cómoda para el francotirador al que le toque la papela, es decir, que vayamos ganando cinco a cero o algo por el estilo. Porque como nos juguemos un partido a un penalty en el último minuto, la presión que tendrá que soportar el chavea que lo deba patear irá más allá de la que soporta un batiscafo retratando muergos abisales en la Fosa de las Marianas.
Bowie y Mercury cantando el Under Pressure, el Dúo Dinámico al lado del infeliz que se disponga a chutar. La movida parece cosa de brujería... o quizás de cierta improvisación. Por lo menos el último no ha transcendido más allá de haber tenido que jugar los últimos minutos con continuos amagos de infarto por si nos empataban. A toro pasado, y con los tres puntos en la buchaca, casi anecdótico. Eso sí, urge que el próximo vaya para adentro. Por aquello de evitar obsesiones inútiles.
La categoría está disparatosa. Los de arriba tropiezan con los de abajo, incluso estrepitosamente. La clase media acapara el ancho y largo de la tabla hasta el punto de que el playoff de ascenso está tan a tiro de piedra como el precipicio.
El pelotón continua avanzando con ciertos aventajadillos a la vez que algún que otro descolgadete, sin que eso suponga que una mala racha de uno, o una buena del otro, invierta los papeles en un par de meses. Por eso, a pesar del noviembre negro y de la acumulación de disgustos, el sueño del baño en la fuente sigue en pie, bien sea por la ahora mismo dificilísima e improbable vía directa, bien sea con doble trasbordo.
Si como parece, la flechita comienza a enderezarse señalando para arriba, el argentinito que viene resulta un mini-crack y empieza a enchufar chicharitos, y los Reyes Magos más que incienso, mirra y lo otro, nos traen un par de refuerzos o tres, o cuatro, que terminen de apuntalar las carencias... yo que sé. Lo fácil que se ilusiona uno, oye. No aprendo.
José Antonio Vera Luque
EL EQUIPO ASTURIANO SORPRENDE CON LA ELECCIÓN DE SU NUEVO ENTRENADOR
GUILLERMO ALMADA CAMBIA VALLADOLID POR OVIEDO
Guillermo Almada ha dejado de ser oficialmente entrenador del Real Valladolid, y se incorporará en las próximas horas al banquillo del Real Oviedo para sustituir a Luis Carrión, cesado tras la derrota en Sevilla (4-0). Así lo ha confirmado Gabriel Solares en la mañana de este lunes, que ha comparecido ante los micrófonos de los medios a las puertas del estadio mientras el primer equipo se ejercitaba a las órdenes de Sisi.
Sisi dirigirá al equipo, previsiblemente, en campo del Éibar el próximo viernes si es que Víctor Orta no encuentra un sustituto en las próximas horas. Almada se ha despedido ya de la plantilla.
«Almada está separado de sus funciones desde el día de hoy, y el primer equipo será entrenado esta semana de momento por Sisi, que prepara el partido del próximo viernes, que es una final como lo será los siguientes veinticuatro partidos», ha asegurado esta mañana Gabriel Solares, copresidente del Real Valladolid, a los medios de comunicación. «La dirección deportiva está trabajando en la búsqueda de un nuevo entrenador, mientras se está pendiente de finiquitar la relación con Almada», ha añadido, confirmando que en la tarde de domingo recibieron una llamada «institucional» del Real Oviedo tras su dura derrota en Sevilla (4-0). Nos hicieron saber que tenían la intención de hacerse con los servicios de Guillermo Almada, para mi era algo inviable en ese momento, no era algo que estuviera planeado por la institución, pero tras hablar con Almada deja de ser entrenador del Real Valladolid con todo el respeto que siento personalmente por él. La realidad es que esta institución está por encima de cualquier persona, y nadie que no tenga pleno convencimiento y seguridad del honor y orgullo que representa vestir el escudo del Real Valladolid tiene derecho a estar aquí», ha apuntado, rotundo en sus palabras.
CÁDIZ: Víctor Aznar, Iza Carcelén, Jorge Moreno, Iker Recio, Mario Climent, Diakité, Ortuño (Álex Fernández 92'), De la Rosa (Caicedo 68'), Brian Ocampo (Yussi Diarra 68'), Roger Martí (García Pascual 68') y Dawda Camara.
ÁRBITRO: Moreno Aragón (madrileño). Amonestó a Tachi, Mario Soberón y Tasende por el Zaragoza y a Roger Martí, Iker Recio, Diakité, Mario Climent y Caicedo por el Cádiz.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 18ª jornada de LaLiga Hypermotion disputado en el Ibercaja Stadium ante 15.142 espectadores.
CRÓNICA: El Cádiz CF mantuvo las buenas sensaciones de juego y control que ofreció ante el Racing de Santander la pasada semana y recuperó algo de solidez defesiva para reencontrarse con la victoria ante un Real Zaragoza que llegaba en su mejor momento de la temporada.
El triunfo amarillo, más sufrido que lo que debió ser por el control y el nivel del Cádiz, devuelve al equipo de Gaizka Garitano a puntos de fase de ascenso (esta empatado con el sexto, el Sporting) aunque sea por esta noche y confirma que el 4-4-2 está ofreciendo mejores respuestas en este tramo de la competición. Y curiosamente sin los teóricos jugones: Suso y Ontiveros.
El equipo amarillo fue superior al Real Zaragoza por posesión, dominio y control del juego 75 minutos y tras el 1-2 y fallar un penalti (otro penalti) tiró de oficio para tratar de que no pasara nada en los minutos de añadido que supo jugar y leer menos la acción de la amarilla a Caicedo y la última intentona local con el meta Adrián en el area cadista.
Gaizka Garitano repitió por primera vez once dos jornadas consecutivas, manteniendo un 4-4-2 que le cambió la cara al club en la segunda mitad ante la Cultural Leonesa y le ha servido para frenar una caída libre que inició tras alcanzar el liderato el 12 de octubre.
El partido arrancó con un Zaragoza intenso, empujando desde el inicio y tratando de imponer ritmo y presencia en campo rival. Sin embargo, ese primer arreón local se diluyó pronto pronto. En el primer acercamiento peligroso del Cádiz, una internada por banda derecha acabó con centro de Brian y con la lesión de Aguirregabiria, que sufrió un pinchazo en el isquiotibial. Juan Sebastián entró en el minuto 6 y, a partir de ahí, cambió la inercia del encuentro.
El Cádiz empezó a crecer con balón, a encontrar continuidad en campo contrario y a cargar especialmente el costado izquierdo. Ocampo y Mario Climent ganaron profundidad una y otra vez, llegando a zona de centro con facilidad, aunque sus envíos no encontraron rematador.
Atrás, el equipo amarillo se mostró ordenado y solidario, sin conceder transiciones y cerrando bien los espacios interiores. En el minuto 19 llegó el primer disparo a puerta del partido, obra de Brian Ocampo, en una acción que aunque finalizada con disparo y peligro demostró que el uruguayo quizás deberí apoyarse o conectar más con Climent cuando sube.
El dominio cadista se fue consolidando con el paso de los minutos: más posesión, más llegadas y sensación de control. El meta local Adrián evitó el gol en dos ocasiones más antes del descanso: primero, con una gran parada a un centrochut de De la Rosa tras una acción individual del canterano; después, achicando de manera brillante ante Roger, que había controlado con la espuela dentro del área.
El Cádiz cerró el primer acto con una clara superioridad territorial y de llegadas, con hasta 17 centros en la primera mitad, aunque sin traducirla en goles. Defensivamente apenas sufrió, y el único problema que tenñia la zaga cadista eran los duelos aéreos, donde Kodro se impuso con claridad a Recio. La sensación al descanso era clara: el Cádiz había sido mejor, pero el partido seguía abierto.
Tras el paso por vestuarios, sin cambios en ninguno de los dos equipos, el choque se equilibró. El Cádiz perdió algo de precisión en el pase y fluidez en las transiciones, y el Zaragoza empezó a asomarse con más frecuencia.
Kodro estuvo cerca del gol en un disparo que rozó los tacos de Jorge More y sembró el nerviosismo en la zaga amarilla. Poco después, en el 57, Radovanovic remató solo dentro del área en una acción nacida de un saque de banda, en un aviso serio del conjunto local.
Pero cuando el partido parecía girar, el Cádiz golpeó. En el minuto 59, una doble llegada por la izquierda acabó con un centro de Ortuño con la zurda. Roger se adelantó bien a la defensa y Adrián volvió a firmar un paradón, pero en el rechace cuando Dawda iba a pelear la acción, el balón tocó en Radovanovic y acabó dentro. El gol reforzó al Cádiz justo cuando más lo necesitaba.
Cinco minutos después llegó la sentencia que parecía definitiva. Ocampo tuvo el 0-2 tras un pase sensacional de De la Rosa, pero dudó ante Adrián, que volvió a enviar a córner. En ese saque de esquina, el Cádiz sorprendió: el balón fue atrás para Diakité, que desde 30 metros conectó un disparo potentísimo que el meta local no vio salir entre una maraña de jugadores. Un golazo para ampliar la ventaja y confirmar el gran momento del mediocentro, que vuelve a marcar en un contexto decisivo.
Con el 0-2, Garitano movió el banquillo para refrescar bandas y ataque, y el Zaragoza empezó a empujar con más corazón que fútbol. Los locales generaron peligro sobre todo a balón parado, pero el Cádiz defendió con orden. Incluso emparejo más a Jorge More con Kodro para igualar en centímetros esos duelos aéreos. Los amarillos tenían el choque controlado.
Hasta el minuto 77. Entonces, un centro al área acabó en una volea espectacular de Tachi que se coló en la portería de Víctor Aznar. Un golazo que reavivó fantasmas. El Cádiz acusó el golpe, más aún cuando poco después Dawda provocó un penalti que el equipo amarillo volvió a desperdiciar. Tras unos minutos en los el Real Zaragoza creyó aún más en la igualada el cuadro de Garitano regresó.
El equipo supo competir. Otra vez. Salvo una acción final con el portero rival incorporado al área, el Cádiz leyó bien el tiempo añadido, defendió con oficio y cerró una victoria que dice mucho más de lo que refleja el escenario: ante el colista, sí, pero en el mejor momento del Zaragoza y confirmando la mejoría colectiva de un Cádiz que vuelve a parecerse al de las primeras jornadas pero con algo más de criterio con el balón y más llegadas.
El Cádiz confirmó las sensaciones y logra un triunfo más que para creer para alimentar la confianza del grupo, del equipo. Los amarillos han mejorado sus números, con más posesión y más llegadas al área (salvo cuando el Zaragoza arreó en busca del empate), pero sobre todo, les quema menos el balón. Eso se traduce en que ha aumentado un 10 por ciento su efectividad en el pase respecto al partido ante el Racing: 75%.
Tampoco es una locura, ya que supone que uno de cada cuatro pases es malo, pero comparado con el 62 por ciento ante el Córdoba y el 65 ante el Racing es algo que le permite al equipo controlar algo más el juego.
El 1-2 es una importante dosis de confianza para el grupo y una recarga del crédito del entrador, que tras la derroota ante la Cultural Leonesa comenzó a estar deteriordado. La de Zaragoza es una victoria importante por juego, por carácter y por mensaje, ya que le permite a este Cádiz con margen para crecer seguir soñando.
Y a los argumentos que mostró en el arranque de la competición está sumando otros para mirar hacia arriba. En el debe: el equipo tiene que matar los partidos. De momento, por muy mal que se den los resultados del Ceuta y el Burgos para los intereses cadistas, el equipo amarillo acabará la jornada 18 a un punto de fase de ascenso.
cadizdirecto
viernes, 12 de diciembre de 2025
ONTIVEROS REGRESA A UNA LISTA CON CUATRO BAJAS
CONVOCATORIA DEL CÁDIZ PARA VIAJAR A ZARAGOZA
La expedición cadista ya pone rumbo a Zaragoza para disputar el partido correspondiente a la Jornada 18 de la Liga Hypermotion ante el Real Zaragoza.
Estos son los futbolistas que viajan para afrontar el choque: David Gil, Victor Aznar, David Perez, Iker Recio, Mario Climent, Pereira, Iza, Jorge More, Caicedo, Pelayo, Álex, Moussa, Diarra, Ortuño, Tabatadze, Brian, Efe J. Jr, Ontiveros, De la Rosa, Roger MS, Dawda Camara y García Pascual.
Se quedan fuera de la lista: Fali, Suso, Kovacevic y Joaquín González.
cadizcf.com
miércoles, 10 de diciembre de 2025
PRIMER REFUERZO INVERNAL DEL CÁDIZ
EL DELANTERO JERÓNIMO DÓMINA FIRMA HASTA 2030
El Cádiz Club de Fútbol ha alcanzado un acuerdo con Jerónimo Dómina, que firma hasta el 30 de junio de 2030.
Nacido en Santa Fe (Argentina) el 17/10/2005, se formó como delantero en el Club Atlético Unión, llegando al plantel reserva con solo 15 años. En 2023 debutó oficialmente con el primer equipo y, desde entonces, ha disputado 50 partidos en la máxima categoría.
El futbolista será inscrito una vez que se abra el mercado de fichajes.
cadizcf.com
lunes, 8 de diciembre de 2025
EL CÁDIZ CAE A LA 10ª PLAZA, A UN PUNTO DEL PLAYOFF
CÁDIZ: Víctor Aznar, Iza Carcelén, Jorge Moreno, Iker Recio, Mario Climent, Diakité, Ortuño, De la Rosa (Tabatadze 68'), Brian Ocampo (Efe Aghama 83'), Roger Martí (García Pascual 57') y Dawda Camara.
ÁRBITRO: Pérez Hernández (madrileño). Amonestó a De la Rosa, Dawda Camara, Mario Climent, Roger Martí, Iker Recio y Diakité por el Cádiz y a Íñigo Vicente, Mantilla, Gueye y Villalibre por el Racing.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 17ª jornada de LaLiga Hypermotion disputado en el estadio Nuevo Mirandilla ante 13.871 espectadores.
CRÓNICA: El Cádiz CF cayó derrotado en un partido tan vibrante como frustrante. Volvió a firmar muchos minutos de muy buen fútbol, generó ocasiones para sentenciar cuando tenía ventaja y mostró una mejoría evidente en producción ofensiva.
Pero su fragilidad atrás, un problema que se agudiza sin Kovacevic, un Racing con una pegada descomunal y un arbitraje desesperante acabaron por inclinar un duelo que el Cádiz tuvo en sus manos. El 2–3 final castiga a un equipo que jugó para más, pero que sigue concediendo demasiado para aspirar a resultados mayores.
El duelo, como se advertía en la previa, enfrentaba dos equipos con identidades muy marcadas. El Racing acudía al Nuevo Mirandilla con dos caras muy diferenciadas: una pegada brutal arriba, capaz de convertir en oro cualquier llegada, y a la vez una debilidad evidente atrás, donde concede espacio, metros y ocasiones con facilidad.
El partido iba a caer del lado que mandara en las áreas… y esa fue la clave: el Racing fue más contundente cuando le tocó rematar.
El Cádiz, por contra, firmó uno de sus mejores encuentros del curso, quizá el mejor en cuanto a continuidad ofensiva, pero volvió a necesitar demasiado para marcar. Y volvió a encajar con excesiva facilidad. El 3–1 que falló Dawda a puerta casi vacía, justo antes del descanso, terminó siendo una jugada decisiva.
Gaizka Garitano no dudó en apostar por la fórmula que dio resultado en El Arcángel: mismo once, misma idea, misma estructura, con la única modificación obligada por la grave lesión de Kovačević (que aún se desconoce el alcance exacto). El resto, idéntico. El equipo había mostrado solidez, presión, verticalidad y convencimiento, y el técnico quiso prolongar esa inercia.
El arranque, sin embargo, fue un susto: al minuto, el Racing estrelló un balón en el palo. Pero el Cádiz reaccionó pronto, quiso el balón, aceleró en campo contrario y encontró el camino al gol. Jorge Moreno activó una basculación rápida, De la Rosa recibió y cambio de ritmo con verticalidad para filtrar un pase extraordinario para Dawda. El delantero, aunque no controló del todo bien, batió al meta con determinación. Verticalidad y 1–0.
El segundo llegó pronto: robo de Roger, envío al espacio, carrera imparable de De la Rosa (que parece haber dado un pasito al frente), pase atrás, Dawda remata pero se encuentra con el portero y definición del propio Roger para firmar el 2–0 con la pausa que tanto se echa en falta en su versión cadista.
A partir de ahí, el partido empezó a escaparse por un detalle tan simple como determinante: el Cádiz perdió el control de la medular. El Racing interpretó mejor esa zona, se hizo fuerte desde su superioridad numérica en esa zona y encontró vías constantes para llegar al área. Esa pérdida de equilibrio no la corrigió Garitano, que solo realizó tres cambios pese a que el partido parecía pedir refuerzos interiores.
Un empate ante el segundo clasificado hubiera sido un resultado más que razonable. Y más después de ir 2–0. Pero los amarillos no supieron asegurar esa versión más pragmática que pide el fútbol cuando no se puede ganar. Esta vez, el equipo pagó carísimo cada concesión.
El análisis numérico deja también una evidencia: el problema recurrente del pase. De nuevo, el Cádiz acabó con menos del 70% de acierto, lo que significa que uno de cada tres envíos se pierde. Un dato incompatible con controlar partidos, con mantener ventajas y con sostener el ritmo competitivo ante rivales de alto nivel.
Un arbitraje desquiciante para todos
El otro gran condicionante del partido fue el colegiado. Su actuación desesperante marcó el desarrollo, el ritmo y el estado emocional del duelo. Dos acciones idénticas con sanciones distintas, amarillas mostradas sin criterio aparente, otras perdonadas pese a ser más claras y un manejo general que irritó a grada, banquillo y jugadores de ambos equipos.
El colegiado se puso un listón para las tarjetas que fue incapaz de mantener y cambió su propio criterio, cortó el juego constantememte y acabó perdonando, ya en la primera parte, la segunda amarilla a Íñigo Vicente y luego se atrevió a mostrársela a Roger.
El Cádiz, pese a todo, se mantuvo en el partido. Pero la sensación de caos arbitral pesó en la dinámica del encuentro.
El encuentro se descontroló alrededor de la media hora. Tras doble ocasión del Cádiz (la ya mencionada de Dawda y un cabezazo de Jorge Moreno que rozó el palo), el Racing respondió con un mano a mano salvado por Víctor Aznar. Entre medias, más decisiones arbitrales que desconcertaron al estadio.
La prolongación fue una montaña rusa de sensaciones. En los primeros compases de este tiempo, Dawda falló de manera inexplicable un remate sin portero tras un buen centro de Climent. El delsntero mauritano la echó fuera a puerta vacía dentro del área pequeña.
Y luego, el Racing tuvo otra clarísima, de nuevo de Andrés. El delantero le ganó la espalda a la zaga y ante la llegada de Recio disparó en el mano a mano ante Víctor Aznar, que salvó el empate.
El Racing impone su pegada y el Cádiz se desordena
La segunda mitad volvió a empezar torcida: ritmo irregular, interrupciones constantes y un árbitro que pitaba todo. El Racing creció por insistencia y por talento, mientras el Cádiz generaba peligro esporádico. Roger rozó el tercero en un remate que Ezkieta sacó milagrosamente a la salida de un saque de esquina.
En medio del intercambio, los visitantes encontraron el empate con una acción de altísima calidad y poca contundencia cadista: Maguette levantó la cabeza en la frontal, picó para Íñigo Vicente, este prolongó de cabeza y Andrés Martín enganchó una volea imposible. El Racing volvía a demostrar que necesita poquísimo para marcar.
Y el Cádiz, en cambio, había desperdiciado el 3-1 varias veces.
Garitano buscó velocidad en banda con Tabatadze y Efe, pero olvidó que el partido se estaba perdiendo en el centro del campo. Ahí estuvo el nudo que no se atrevió a deshacer: la entrada de Álex Fernández parecía la decisión natural para reforzar la zona más vulnerable. No llegó. Y el Racing continuó atacando con comodidad.
Aun así, antes de ser sustituido, Brian Ocampo firmó una acción que pudo ser decisiva: su disparo salió lamiendo la escuadra. El uruguayo, eso sí, parece haberse engachado.
El Cádiz se lanzó a por el triunfo en los últimos minutos. Tuvo llegadas, centros, empuje e intención, pero ninguna ocasión clara. Y en una última acción, una transición de libro, Andrés Martín, otra vez, mató el partido y la esperanza amarilla.
La derrota deja al conjunto gaditano en la zona media, décimo tras el empate del Ceuta en Granada. Una oportunidad desperdiciada para consolidarse arriba. El Cádiz CF no gana en casa desde el 12 de octubre, justo antes de que volviera a hablarse de la salida a bolsa de Nomadar.
Casualidades de la vida. Y del fútbol.
cadizdirecto
jueves, 4 de diciembre de 2025
TRAS SER ELIMINADO DE LA COPA DEL REY
PACO LÓPEZ, DESTITUIDO DEL LEGANÉS
Tras la eliminación en Copa del Rey de este jueves y los últimos resultados en la competición liguera, el C.D. Leganés ha tomado la decisión de finalizar su relación contractual con el entrenador del primer equipo, Paco López.
Desde el C.D. Leganés le deseamos toda la suerte en su futuro tanto personal como profesional.
El entrenador del C.D. Leganés 'B', Igor Oca, dirigirá la sesión de entrenamiento de este viernes y se sentará en el banquillo el domingo en el partido ante el Córdoba C.F. (16:15 horas).
UNA VERGONZOSA PRIMERA PARTE DEJA AL CÁDIZ SIN COPA
REAL MURCIA: Diego Piñeiro, David Vicente, Andrés López (Jorge Sánchez 85'), Alberto González (Héctor Pérez 46'), Cristo Romero, Antonio David, Isi Gómez, Schalk (Palmberg 46'), Pedro León (Sekou 58'), Ekain (Flakus 66') y Pedro Benito.
ÁRBITRO: Muresan Muresan (valenciano). Amonestó a Andrés López, Ekain, Cristo Romero y Palmberg por el Real Murcia y a Ismael Álvarez, Jorge Moreno y Caicedo por el Cádiz. Expulsó a Diakité (96') por doble amonestación.
GOLES: 1-0 Schalk (14'), 2-0 Pedro Benito (21'), 3-0 David Vicente (45'), 3-1 Yussi Diarra (53'), 3-2 Dawda Camara (77').
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 2ª eliminatoria de la Copa del Rey disputada a partido único en el estadio Enrique Roca ante 10.442 espectadores.
CRÓNICA: El Cádiz CF quedó eliminado en Murcia (3-2) después de una noche que tuvo dos partidos dentro del mismo partido. Uno, el de la primera parte, en el que el equipo prácticamente dimitió de la Copa con una actuación impropia, sin tensión ni orden.
Y otro, el de la reanudación, cuando los de Garitano reaccionan con orgullo y algo más de fútbol (tampoco era difícil)… pero demasiado tarde como para revertir un 3-0 que los había dejado al borde del abismo. Estuvo cerca, y fallando un penalti
El choque arrancó con un Cádiz reconocible en intenciones pero inocuo en ejecución: presencia, balón, cierta autoridad territorial… y cero colmillo. Otra vez. El Real Murcia, en cambio, no necesitó dominar para hacer daño. Cada llegada era un aviso; cada ruptura por dentro, una alarma.
Si bien es verdad que el primer gol no termina de verse claro en la repetición si el balón entró (aunque hubo pocas protestas de los cadistas) el equipo estuvo muy flojo atrás. En apenas 21 minutos, Álex Schalk y Pedro Benito pusieron un 2-0 que retrató la fragilidad de la pareja de centrales, el desorden en la medular y la desconexión general de un once con rotaciones.
Lo peor llegó justo antes del descanso. Con el partido todavía abierto a una hipotética reacción, un contragolpe mal gestionado por la zaga terminó en un zurdazo impecable de David Vicente, el 3-0 que parecía cerrar la eliminatoria. Una contra en el útimo minuto de la primera parte. Imperdobale.
Era un golpe duro, sí, pero sobre todo era un castigo a la falta de contundencia, lectura y tensión del Cádiz. La sensación era clara: el equipo había tirado la Copa en 45 minutos.
Garitano, consciente del naufragio, desmontó el plan al descanso: cuatro cambios, defensa de cinco y un equipo completamente transformado. La actitud, la energía y el ritmo cambiaron de inmediato.
Y tan pronto como empezó el segundo acto, el Cádiz tuvo el trampolín para volver al partido: penalti sobre Dawda, que se quedó solo en amarilla para Andrés. Pero Álex Fernández lo falló. Segunda vez casi consecutiva esta temporada (Suso marró uno ante la Cultural Leonesa).
Pese al nuevo golpe emocional, el equipo no se derrumbó. Roger activó la zona de ataque, Ismael Álvarez aportó frescura desde el carril (aunque el desgaste del rol terminó pesándole) y Dawda agitó el frente de ataque. En ese contexto llegó el 3-1, un buen pase atrás de Roger y definición de Diarrá.
El partido cambió de clima. El Murcia, que había volado en la primera parte, dudó; el Cádiz, que había sido un flan, pasó a mandar.
Los amarillos tuvieron el 3-2 en un córner caótico que ni Roger ni Diarrá acertaron a empujar. El Murcia también pudo sentenciar en dos contras, pero el Cádiz encontró premio a la insistencia en el 77’, cuando Dawda, tras un gran pase de Roger, definió como no había hecho en toda la temporada. El milagro parecía cerca.
El final fue un choque a tumba abierta, con muchos espacios para las contra locales que pudieron lograr el tanto de la tranquilidad. Pero los pimentoneros dejaron abierto el choque y el Cádiz creyó, apretó e incluso logró un gol de Roger que quedó rápidamente anulado por fuera de juego.
No hubo polémica ahí, pero sí tensión en la acción final: una trifulca por un agarrón a Caicedo derivó en la expulsión de Diakité por un toque en la cara de un rival (que hizo mucho porque le diera y tirarse y un Diakité que pareció un poco temerario en los aspavientos teniendo amarilla) y un gesto al árbitro, que el colegiado no ha recogido en el acta.
Fue la peor manera de cerrar una reacción que había devuelto al equipo al partido… pero se ahogó en la orilla.
Sin tiempo para más, el Cádiz cayó 3-2: eliminado, frustrado, pero también consciente de que la eliminatoria se perdió donde no podía perderse: en una primera parte que fue una renuncia en toda regla. Y cuando quiso volver, cuando se arrepintió, ya no había margen para remontar lo que él mismo había destrozado. Aunque estuvo muy cerca.
El domingo, ante el Racing, no habrá redención posible si el equipo repite esos 45 minutos iniciales. La Copa se va; ya solo queda la Liga. Otra temporada más muy pronto.
cadizdirecto
24 FUTBOLISTAS CITADOS POR GARITANO
CONVOCATORIA DEL CÁDIZ PARA VIAJAR A MURCIA
La expedición cadista ya va camino de Murcia para disputar la 2ª Ronda de la Copa del Rey ante el Real Murcia mañana a las 20:00h.
Un total de 24 futbolistas son los que viajan para el partido: David Gil, Victor Aznar, Fer Pérez, Iker Recio, A. Caicedo, Pereira, Mario Climent, Jorge More, Juán Díaz, Pelayo, Noah, Diakité, Joaquín, Ortuño, Álex, Diarra, Iuri Tabatadze, Efe Aghama, Brian, De La Rosa, Roger MS, García Pascual, Ismael Álvarez y Dawda.
cadizcf.com
LA CRÓNICA DE VERA LUQUE (CÓRDOBA 1 - CÁDIZ 2)
SUPERVIVIENTES VERSIÓN
Llegas a tu casa a las mil, o mil y cuarto. Día largo, de los de tardeo y post-tardeo. La cena se pasó por alto y fue sustituida por cierta prolongación nocturna e ¿involuntaria?, del copeteo. Ello provocó que cuando el estómago comenzó a rugir, las cocinas de los bares ya estuvieran apagadas. Así que llegas a tu casa a las mil, mil y cuarto o mil y media... abres el frigorífico como el que abre el arca perdida... y ahí está: el paquete de jamón york semiabierto. Ni tuestas el pan de molde.
Te fabricas un “changüi” en menos de 20 segundos, y para adentro. Para nada te preocupa el pegotón de miga de pan que se te adhiere al cielo de la boca. Trago de agua y para el sobre. Misión cumplida. Mañana ya veremos. Supervivencia se llama.
Como lo del Cádiz en Córdoba. Hacía falta echarle a la buchaca una tripleta de puntos de un tirón. Se iba noviembre sin que probáramos el sabor de la victoria. Ni siquiera nos hubiera valido el empate, una vez que nos pusimos dos goles por arriba (por cierto, primera vez en lo que va de liga que tomamos tal ventaja en el marcador).
Todos, y no decirme que no, temimos ya no el empate, asunto que dábamos casi por hecho cuando marcó el Córdoba con media hora de partido por delante, sino otra derrota que hubiera sido doblemente lacerante, más por la forma que por el fondo, que también.
Cantemos aleluya hermanos, que llovió maná del cielo en forma de tres puntitos, ganados a la usanza de las primeras jornadas. Nos acostamos con el estómago lleno, que al fin y al cabo, era lo apetecible.
Lo malo es que resaca haberla, parece que la habrá. Una de las rodillas de Kovacevic fue sacrificada a cambio de la victoria dominguera. Que verdad es que la alegría nunca es completa, coñe. El cadismo espera el diagnóstico con los nervios del que espera a que el secretario del jurado fallero entone lo de “En la ciudad de Cádi”.
La columna vertebral del equipo empieza a sufrir desbarajustes: primero Suso y ahora el central. Prácticamente junto a Víctor Aznar, las únicas tres piezas fijas salvo infección del virus FIFA, en las tropecientas mil combinaciones que Garitano ha ido probando en los dieciséis partidos que ya llevamos en lo alto.
Ya mismo debería estar la secretaría técnica con los ojos coloraitos revisando en la pantalla del ordenador el mercado de centrales buenos, bonitos y baratos, sobre todo lo primero. Y si por un milagrito del destino, resulta que el estropicio de la rodilla de Kovacevic no va más allá de un sustito que se difumine con endiñarle durante tres o cuatro días hielo como para montar diez botellódromos (que no parece que sea el caso) que busquen igualmente a un central, por si las moscas. Tú sabes lo que te digo.
Concluyendo que es gerundio, el partido satisface más las necesidades vitales que las sensaciones. Más el estómago que el paladar. Anteponemos lo que ocurrió ayer a que se hubiera hecho un partidazo impecable y que hubiera acabado en empate.
Lo que no sabemos aún, porque el tiempo lo dirá, si esto va a resultar ser un volantazo que mejore esa tendencia porrillera en la que estábamos instalados, o los resultados futuros a corto plazo nos van a despertar del bonito sueño de aquella tarde en la que noviembre expiraba, y por tanto sigamos en la rutina de la soporífera alternancia entre empates y derrotas una rachita más de partidos.
Podría ser que el oportunista cabezazo del discutido De La Rosa en ese momento en el que hace mucha pupa psicológica al contrario, sea el pistoletazo de salida para una etapita nueva basada en cierto asentamiento de ideas y en un plus de intensidad, concretamente ese que hace falta para llegar a la pelotita antes del rival. Ajolá.
Más que ná, porque en un mes, fiestas de por medio, jugamos contra los dos cocos de la categoría. Confiemos en el espítitu mágico de la Navidad y que su correspondiente saturación lumínica ilumine a los nuestros, valga la redundancia. Veremos.
José Antonio Vera Luque
lunes, 1 de diciembre de 2025
EL CÁDIZ CIERRA SU MALA RACHA Y SUBE A LA SÉPTIMA PLAZA
CÓRDOBA: Iker Álvarez, Carlos Isaac, Álex Martín, Xavi Sintes, Albarrán (Alcedo 58'), Pedro Ortiz (Theo Zidane 83'), Isma Ruiz, Jacobo González, Kevin Medina, Dalisson (Sergi Guardiola 58') y Adrián Fuentes (Obolskiy 74').
CÁDIZ: Víctor Aznar, Iza Carcelén, Kovacevic (Jorge Moreno 65'), Iker Recio, Mario Climent, Diakité, Ortuño, De la Rosa (Tabatadze 72'), Brian Ocampo (Efe Aghama 83'), Roger Martí (García Pascual 72') y Dawda Camara (Joaquín González 65').
ÁRBITRO: Arcediano Monescillo (castellano manchego). Amonestó a Albarrán, Pedro Ortiz y Fomeyem (en el banquillo) por el Córdoba y a Kovacevic, Mario Climent, De la Rosa y Brian Ocampo por el Cádiz.
GOLES: 0-1 De la Rosa (46'), 0-2 Diakité (55'), 1-2 Dalisson (57').
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 16ª jornada de LaLiga Hypermotion disputado en el estadio Nuevo Arcángel ante 16.073 espectadores.
CRÓNICA: El Cádiz CF respira. Y lo hace en el escenario más exigente y en el contexto más adverso, con un once repleto de cambios, bajas de peso y un 4-4-2 que Gaizka Garitano solo había utilizado una vez… pero nunca así, con dos delanteros puros desde el inicio.
El técnico estaba señalado y el equipo, urgido. La respuesta, aunque irregular, valió oro: 1-2 en El Arcángel, contundencia de nuevo en ambas áreas y tres puntos que sostienen al entrenador y hacen que el equipo frene su caída libre de seis partidos sin ganar.
El Cádiz llegaba sin Suso, sin fútbol ofensivo y sin impulso emocional. Y con un dato tan frío como revelador: seis jornadas sin ganar. Demasiado tiempo mirando al retrovisor, demasiado ruido para un equipo que empezó el curso arriba y que ahora se resquebrajaba a cada golpe.
Garitano parecía que se jugaba algo más que tres puntos. Al menos se jugaba tranquilidad y parte de su crédito. Y su respuesta fue un volantazo: cinco cambios en el once inicial, un 4-4-2, dos delanteros desde el inicio y un mensaje claro de urgencia.
Los amarillos (en este encuentro de azul) buscaron la inercia del segundo tiempo ante la Cultural de la última jornada, en la que la buena imagen no logró empatar el choque. Garitano apostaba por segunda vez de inicio por jugar con dos delanteros y, a diferencia de Andorra donde García Pascual se integraba en la línea de mediapuntas, esta vez con dos hombres claramente en ataque.
También hubo sorpresa en las bandas, donde Garitano premió la segunda mitad de Ocampo y apostó por De la Rosa.
Pese al 0-0 al descanso, el primer acto fue claramente verdiblanco. El Cádiz arrancó con intención y el plan de partido claro: más balón que otras veces en los primeros 15 minutos y lejos del centro del campo, pero sin generar ni una sola ocasión. Cero mordiente y presencia en ataque. Cero remates, cero tiros a puerta al descanso.
El Córdoba, más vertical, llegaba con peligro cada vez que pisaba frontal. En el 4’, Víctor Aznar ya había tenido que despachar de forma poco ortodoxa un zapatazo desde la media distancia. Con el paso de los minutos, las sensaciones se acentuaron: los locales crecían y el Cádiz retrocedía metros.
Después del minuto 20 el balón fue completamente local. Dos avisos consecutivos al 30 y 31 —un error de Iza en salida, luego otro tiro con bote complicadísimo— confirmaban que el partido se jugaba donde el Córdoba quería. El Cádiz, mientras, apenas exhibía un “uy”: un centro de Iza que De la Rosa no llegó a rematar porque Kevin Medina metió el pie justo.
Ni De la Rosa ni Ocampo aparecían para correr, y Dawda, pese a estar más participativo que en anteriores ocasiones, mantenía esa mezcla de potencia y frialdad que desespera: le falta sangre, nervio, tensión, condiciones que por físico debería ofrecer con naturalidad. Tampoco el canterano De la Rosa, desde su lesión de inicio de temporada, sigue sin alzar la voz.
Y cuando parecía que a ambos se les agotaban oportunidades, encarrilaron el choque. El mal del comentarista versión whatssapp, donde se acumulaban las críticas a ambos. Garitano parece que reclamó energía, ganas y chispa en el vestuario. Era consciente de lo que se jugaba el equipo y él. Y, al fin, aparecieron. El saque inicial tras el descanso fue directo, vertical.
Dawda la peleó, recortó, resistió y sirvió para Mario Climent, cuyo centro al área acabó en un toque de Jacobo González que dejó solo a De la Rosa, que definió con la cabeza de maravilla.
Primer disparo del Cádiz, primer tiro a puerta y primer gol de cabeza del curso.
El 0-1 llegó como un destello inesperado y con un matiz revelador: fue el primer gol de cabeza del Cádiz en toda la temporada. A estas alturas de campeonato, el dato es demoledor por lo que implica: un equipo que ha apostado tanto por el juego directo y que genera un buen número de acciones a balón parado… no está siendo capaz de rentabilizarlas.
Ni córners, ni faltas laterales, ni segundas jugadas. Que el primer tanto de cabeza llegue en la jornada 16, y además en una acción en juego y no en estrategia, ilustra el déficit del equipo en un apartado que debería ser diferencial.
El gol es también un desahogo emocional para De la Rosa, que necesitaba quitarse un peso de encima y un golpe para el Córdoba, que empezó a mostrar dudas defensivas que no había tenido en todo el primer acto.
Golazo y a sufrir
Y aún estaba grogui cuando llegó el golazo de la tarde, puede que de la jornada y hasta de la campaña para el Cádiz (al menos hasta ahora). Un balón en la medular con metros para Moussa en el que el propio mediocentro con parecía creer en un primer momento. Conduce mientras el Córdoba recula y le da metros. Imposible pensar que el cadista iba resolver así en la medular, con una zapatazo con la izquierda a la escuadra. Golazo (por si no lo hemos dicho).
El segundo gol amarillo (o azulón, como también hemos dicho ya), de Moussa Diakité, el primero que marca esta temporada, reforzó esa idea de pegada cadista. Dos tiros a puerta, dos goles: máxima eficacia en un equipo que recuperaba esta efectividad de comienzos de campaña. La contundencia que tanto reclamaba Garitano apareció justo cuando más falta hacía. Y en ambas áreas.
Porque pese a los minutos posteriores al tanto y a que Dalisson acortara distancias en los que la defensa se mostró algo blandita (especialmente el propio Moussa) en los que emergió otra vez Víctor Aznar con una sensacional parada a Sergi Guardiola, el Cádiz recuperó sus prestaciones defensivas.
Y sin Kovacevic, que se retiró lesionado en una acción que puede suponer una grave lesión en la rodilla derecha del serbio. El Cádiz supo sufrir sin sufrir: defensa ordenada, líneas juntas y un Aznar imperial.
Y hasta tuvo la sentencia: una contra bien llevada por García Pascual en el 84 que no vio (o no pudo pasarle) a Tabatadze solo en el segundo palo.
El añadido fue largo, tenso… pero muy bien gestionado y defendido, salvo una extraña salida de Aznar aunque quedo invalidado por fuera de juego. Curioso, este Cádiz protege mejor los resultados cuando le toca defender a la antigua, a los arreones del rival que acumula hombres en el área, sin tiempo para pensar, que cuando marca pronto. Hoy se vio de nuevo.
Estadísticas en mano es difícil explicar el triunfo cadista: menos posesión, menos remates, menos tiros entre los tres palos (y lógicamente más paradas), menos duelos ganados, menos pases y sobre todo menos precisión en el pase.
En ese dato de la precisión en el pase sí hay que hacer un reflexión: uno de cada tres pases del Cádiz CF lo falló. Se puede decir eso de no da tres pases seguidos. La estadística lo refleja. La peor del año (contra el FC Andorra fue de un 72 por ciento y la media hasta este choque era del 79). Eso y la falta de producción en las jugadas de estrategia son los grandes puntos en los que debe basar el Cádiz su mejora.
Pero ante el Córdoba tocaba ganar y el equipo de Garitano lo ha hecho. Y no lo ha hecho de cualquier manera, lo ha hecho como lo hizo en ese buen arranque que le llevó a ser líder hace 7 jornadas: contundencia y solvencia en ambas áreas, donde el Cádiz hace que pasen pocas cosas y hay que tratar de hacer que ocurran a favor.
De momento, los amarillos acaban con esa inercia de seis partidos sin ganar y logran marcar más de un gol por primera vez desde la jornada 4, allá por el mes de septiembre (3-3 ante la Real B). Y de paso, regresa a la lucha por los puestos de fase de ascenso, aunque se queda a 8 puntos del ascenso directo, que cierra el Racing, próximo rival en el Nuevo Mirandilla.