domingo, 29 de marzo de 2026

LALIGA HYPERMOTION - JORNADA 32

 CEUTA 2 - CÁDIZ 1

SIGUE EL CAMINO HACIA EL CALVARIO 


CEUTA: Vallejo, Ahmed, Carlos Hernández (Caparrós 89'), Diego González, Matos, Youness, Bodiger (Josema 89'), Campaña (Konrad de la Fuente 77'), Bassinga (Betancourt 71'), Koné (Redruello 89') y Marcos Fernández.

CÁDIZ: David Gil, Iza Carcelén, Kovacevic, Iker Recio, Sergio Arribas, Joaquín González (Kouamé 69'), Ortuño (Álex Fernández 59'), De la Rosa (Suso 59'), Yussi Diarra (Antoñito Cordero 69'), García Pascual (Roger Martí 71') y Dawda Camara.

ÁRBITRO: Moreno Aragón (madrileño). Amonestó a Matos y Bodiger por el Ceuta y a De la Rosa, Suso, Iker Recio y Kouamé por el Cádiz.

GOLES: 1-0 Marcos Fernández (21'), 2-0 Kovacevic (p.p.) (65'), 2-1 Roger Martí (78').

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 32 de LaLiga Hypermotion disputado en el estadio Municipal Alfonso Murube ante 5.223 espectadores.




CRÓNICA: Un cóctel letal de errores, incapacidad y mala suerte derivó en una nueva derrota del Cádiz CF, la novena, sí, la novena en once partidos de la segunda vuelta con la que confirmó su caída libre que le puede complicar su permanencia en la categoría de plata si alguno de sus rivales directos sale del letargo. Cuando el conjunto amarillo quiso reaccionar en Ceuta, ya era demasiado tarde y sólo pudo maquillar otro revés en partido resuelto con 2-1.

El Cádiz CF convierte la derrota en una arriesgada tradición que le puede pasar factura. Sus probabilidades de descenso era pocas antes del encuentro, puede pueden subir si gana alguno de los adversarios que ocupan la 19ª o la 20ª posición.

El equipo amarillo sufre una crisis de difícil salida. Sólo sabe perder y de 33 puntos en la segunda vuelta ha perdido 29. Una cifra insoportable que no es casual. Su trayectoria recorre el camino paralelo al de una pésima planificación por parte de la directiva y los responsables de la parcela deportiva. El problema va más allá del entrenador como queda reflejado sobre el césped. El relevo en el banquillo no se nota porque la mediocridad de la plantilla es una evidencia.

Sergio González introdujo once modificaciones en la alineación con el regreso a a la titularidad de Bojan Kovacevic después de su lesión y el estreno oficial de Sergio Arribas dos meses después de aterrizar en el mercado de invierno. Se ubicó en el lateral izquierdo como parte de un 4-4-2 porque el entrenador se decantó por primera vez por un par de delanteros puros. En el once inicial, con mucho físico y justo de calidad, ni rastro de los protagonistas de la salida nocturna.

Una buena parada de David Gil tras un disparo del ex cadista Matos en el minuto 3 activó enseguida el aviso de la dificultad que entrañaba el duelo ante un rival que volvió a tener cerca el gol en el 11 con un cabezazo a bocajarro de Aisar que llevó la pelota por encima del larguero. Replicó de inmediato Álvaro García Pascual con un remate a centro de De la Rosa que sacó el cancerbero.

Los locales salieron más entonados frente a un Cádiz CF que ofreció muy poco más allá de la pelea que se presupone en cualquier escuadra. La presión alta no dio frutos y le costó la misma vida poner un mínimo de criterio cuando tuvo la posesión del esférico. Una vez más, sin ideas. Nada nuevo que no se sepa ya a estas alturas de la temporada.

Para no poder la mala costumbre de los últimos tiempos, los amarillos volvieron a conceder regalos atrás y no tardaron en verse por debajo en el marcador. En el 20, un centro al área sin peligro lo convirtió Iza Carcelén en un pase involuntario de Marcos Fernández, que no perdonó con un zurdazo imponente con el que alojó el cuero en la portería cerca de la escuadra. 1-0 y por enésima vez abocado a ir a contracorriente.

Las opciones de éxito pasaban entonces por una remontada desconocida en toda la temporada. La victoria quedaba a expensas de un episodio inédito. El tanto afectó a un equipo apocado, sin saber muy bien qué hacer más allá de futbolistas que corrieron como pollos sin cabeza. El Ceuta siguió a lo suyo, se apercibió del bajón anímico de su oponente y no detuvo sus acometidas ofensivas.

En lugar de mostrar algún signo de reacción, el Cádiz CF se vio encerrado por el empuje de los locales y cuando cruzó la línea del centro del campo tuvo serias dificultades para asociarse. Dos delanteros para nada porque el balón apenas llegaba al área

Atrapado en la nadería, las acciones a balón a balón emergieron como el único recurso en ataque. En el 38, García Pascual llevó la pelota al larguero con remate con la testa tras un centro al área en el saque de una falta lateral. El empate se escapó por un pelo en esa jugada aislada antes del intermedio después de un primer periodo bastante pobre de un equipo amarillo empequeñecido, sin respuesta tras recibir un gol aunque con la posibilidad de despertar en la reanudación.

No le quedaba otra al Cádiz CF que salir a por todas en la segunda parte. Otra cuestión era su capacidad. De hecho, el Ceuta salió mucho más enchufado.

Un remate defectuoso de Dawda en el 49 con toso a su favor, aunque en fuera de juego, anunció el intento de reacción. Si no era posible ganar, se trataba al menos esquivar un nuevo varapalo. El Cádiz CF aplicó una presión arriba asfixiante que no terminaba de dar resultado y el tiempo empezó a correr a favor de los de casa.

Los visitantes no daban la impresión de poder dar la vuelta a una situación complicada y Sergio González buscó un giro con la apuesta por Álex Fernández y Suso con media hora por delante. El Cádiz CF necesitaba tener la pelota en su camino hacia a gol si es que lo encontraba.

Las sustituciones no alteraron un cruel destino. Cuando sólo llevaba cinco minutos sobre el césped, Suso fue muy blando en la pugna por el balón con Marcós Fernández en un lateral cerca del área cadista, el delantero puso más ganas, se llevó la pelota y su centro se transformó en gol tras rebotar el esférico en Kovacevic y tomar la dirección hacia su propia portería. Una secuencia de despropósitos propició en el 64 el 2-0 que agigantó la sombra de la derrota.

La reacción desde el banquillo tras el segundo gol fue la entrada en escena de Kouamé, Antoñito y Roger Martí. Medidas a la desesperada con el Cádiz CF volcado en ataque en busca e un milagro. En el 78, el valenciano acortó distancias en el marcador al cazar la pelota de primeras en boca de gol tras un remate defectuoso de Álex, que había recibido de Suso. El 2-1 abrió la opción del empate en una recta final preñada de incertidumbre.

Los amarillos se volcaron en ataque como si no hubiera un mañana. Suso, tras su error, se echó el equipo a su espalda pero a la postre sirvió de poco. Nueva derrota y uan crisis eterna.

diariodecadiz.es





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