lunes, 27 de abril de 2026

 EL MARGEN CON EL DESCENSO SE SIGUE REDUCIENDO LENTAMENTE 

JORNADA 37: RESULTADOS Y CLASIFICACIÓN 






LALIGA HYPERMOTION - JORNADA 37

 CÁDIZ 1 - LAS PALMAS 2

IDIAKEZ NO FRENA EL HUNDIMIENTO 


CÁDIZ: Víctor Aznar, Iza Carcelén (Juan Díaz 33'), Kovacevic, Iker Recio, Mario Climent, Joaquín González (Álex Fernández 82'), Diakité, Suso, Antoñito Cordero (De la Rosa 76'), Lucas Pérez (Dómina 82') y García Pascual (Dawda Camara 76').

LAS PALMAS: Horkas, Viti, Sergio Barcia, Mika Mármol, Clemente, Amatucci, Kirian (Iñaki González 90'), Ale García (Iván Gil 90'), Estanis Pedrola (Marvin 57'), Manu Fuster (Pejiño 90') y Jesé Rodríguez (Iker Bravo 74').

ÁRBITRO: Sánchez López (murciano). Amonestó a Iker Recio por el Cádiz. Expulsó a Kovacevic (92') por roja directa.

GOLES: 1-0 Joaquín González (4'), 1-1 Kirian (15'), 1-2 Kirian (71').

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 37 de LaLiga Hypermotion disputado en el JP Financial Estadio ante 12.605 espectadores.




CRÓNICA: El Cádiz CF ha vuelto a perder. Ha vuelto a desaprovechar una oportunidad. Ha vuelto a evidenciar que encaja con muy poco y que sigue dependiendo más de los fallos de sus perseguidores que de sí mismo. Sí, pero también es verdad que ha estado mejor. Con qué poco le vale ahora mismo: perder… pero competir.

En el estreno de Imanol Idiakez, el conjunto amarillo cayó ante la UD Las Palmas (1-2) en un partido en el que mostró una versión más competitiva, más ordenada y con mayor capacidad para sostener fases del juego, aunque terminó penalizado, una vez más, por los detalles en las áreas.

El plan parecía claro desde el inicio. Tras una jornada favorable, el Cádiz arrancaba fuera del descenso con 38 puntos, marcando la permanencia y dependiendo de sí mismo. Huesca y Mirandés apretaban a dos puntos, el Zaragoza seguía por detrás y la Real Sociedad B no había aprovechado su oportunidad. Todo estaba servido para dar un paso al frente que, finalmente, no llegó.

Idiakez apostó por un 1-4-4-2 reconocible, con Joaquín y Moussa en el doble pivote, Antoñito Cordero en la izquierda y Lucas Pérez acompañando a Álvaro García Pascual en punta. La propuesta no solo fue táctica, sino también emocional: el equipo salió más intenso, más comprometido y mucho más conectado con el partido y con su gente.

Ese arranque tuvo premio inmediato. Tras un primer aviso de Cordero que acabó en saque de esquina, el Cádiz encontró el gol en su segunda llegada: combinación entre Cordero y Suso y remate de Joaquín al fondo de la red en el minuto 3.

El equipo lograba adelantarse y, con ello, recuperar algo que llevaba semanas perdido: la sensación de control y confianza. Pero a este Cádiz le hace falta mucho de ambas cosas.

Las Palmas no se descompuso. El equipo de Luis García mantuvo su plan, empezó a acumular posesión y fue ganando presencia en campo rival, aunque sin un dominio aplastante durante muchos tramos del primer tiempo. El partido se movió en un equilibrio más real de lo que podía esperarse por dinámicas previas.

El empate llegó en el minuto 14, cuando Kirian encontró espacio en la frontal para conectar un disparo preciso ante el que poco pudo hacer Víctor Aznar. A partir de ahí, el encuentro entró en una fase en la que los visitantes gestionaban el balón y el Cádiz respondía con orden, intensidad y alguna llegada puntual.

Ambos equipos tuvieron opciones antes del descanso. Las Palmas generó alguna llegada clara más, como en la que se lesionó Iza en el 28, pero el Cádiz también rozó el segundo en el tiempo añadido, cuando Joaquín culminó una gran acción individual que obligó al guardameta visitante a realizar una intervención de mucho mérito.

El empate al descanso mantenía el partido abierto y al Cádiz dentro de la pelea.

La segunda mitad no alteró en exceso el guion.

Las Palmas siguió elaborando más las jugadas, pero el Cádiz sostuvo mejor las distancias, defendió con mayor criterio y no se descompuso en ningún momento. El problema volvió a aparecer en un detalle, en una acción mal resuelta que terminó decantando el encuentro.

El 1-2 nació de un balón a la espalda de Juan Díaz que Diakité no logró cubrir. Kirian recibió con espacio en la frontal, su disparo tocó en Climent, el rebote volvió a caerle y definió al lado contrario al que se había lanzado inicialmente Víctor Aznar.

No fue una gran transición ni una jugada elaborada, sino una acción puntual mal defendida que volvió a castigar al Cádiz.

El equipo, eso sí, reaccionó mejor que en otras ocasiones. No se rompió, siguió compitiendo y buscó el empate, sobre todo a través del balón parado, donde generó varias situaciones de peligro. Sin embargo, volvió a evidenciar su principal déficit: la dificultad para crear ocasiones claras en juego dinámico ante un rival ordenado.

Mejoría en cifras, misma urgencia en la clasificación

Los datos del partido refuerzan esa sensación de mejora parcial. El Cádiz no fue inferior en términos estadísticos, igualó en tiros a puerta, generó más remates totales y compitió la posesión durante buena parte del encuentro, algo que no venía siendo habitual.

Los números, incluso, dibujan un partido más igualado de lo que transmitió el tramo final.

Solo en el tramo final, con el marcador en contra, Las Palmas amplió su dominio con balón. Sin embargo, el fútbol volvió a castigar al Cádiz en lo esencial: la eficacia en las áreas. Mientras el equipo amarillo necesita mucho para generar peligro, su rival encontró el gol en dos acciones bien interpretadas.

El encuentro se cerró definitivamente con la expulsión de Kovacevic en el tiempo añadido, en una acción evitable por el lugar en el que hizo la entrada, en campo contrario, y por la forma. Una roja que dejó al equipo sin opciones en el último intento.

La derrota mantiene al Cádiz como equipo que marca la permanencia, pero reduce aún más el margen de error. No mucho en lo numérico, apenas un punto menos de distancia, pero sí en lo anímico: ya solo es un partido de ventaja con Huesca y Mirandés.

El duelo en León del sábado se convierte ya en una finalísima dentro de una secuencia de seis finales en la que no hay red. Ya quedan cinco.

Hubo señales positivas. Pero ya no basta con eso.

El Cádiz necesita ganar. Y lo necesita ya.

cadizdirecto.com




jueves, 23 de abril de 2026

 DEBUTARÁ EL PRÓXIMO LUNES ANTE LAS PALMAS

PRESENTACIÓN DE IMANOL IDIAKEZ




El Cádiz CF ha presentado este mediodía a su nuevo entrenador, Imanol Idiakez, en la sala de prensa del JP Financial Estadio, en un acto celebrado a las 13:00 horas. El técnico vasco asume el reto de dirigir al equipo amarillo en un momento delicado, pero con el convencimiento de que la permanencia “es salvable”.

El presidente subrayó la trayectoria de Idiakez, con experiencia tanto en España como en el extranjero, y su llegada “ilusionado y consciente de la faena que le toca”.

En su primera intervención, Idiakez dejó claro que la llamada del Cádiz fue determinante: “Al Cádiz no se le puede decir que no, no tuve ninguna duda desde que me llamó Juan. El Cádiz es uno de los clubes grandes de España”.

El nuevo técnico relató cómo se produjo su incorporación: “El lunes estaba en mi casa viendo fútbol y de repente te llama el Cádiz y al Cádiz no se le puede decir que no”.

Idiakez aseguró llegar con un profundo conocimiento del equipo: “Desde hace mes y medio he visto muchos partidos de Segunda y casi todos los del Cádiz. Conozco a la plantilla y entiendo que tenemos un equipo competente para conseguir el objetivo”.

El entrenador quiso poner el foco en los futbolistas como pieza clave: “Al final lo importante son los jugadores siempre. Me hice entrenador para defender una forma de entender el juego”.

Con seis jornadas por delante, fue claro sobre el planteamiento: “Para estos partidos hay que conseguir un objetivo. Al fútbol se puede jugar de dos maneras, bien o mal, y vamos a intentar que el Cádiz juegue para estar cerca del resultado”.

El entrenador cadista también quiso acordarse de la afición cadista: “Nuestra mayor fortaleza es nuestra gente. La afición del Cádiz es famosa en el mundo y va a demostrarlo a partir del lunes, que vamos a ser doce”.

El técnico insistió en la necesidad de recuperar la confianza del grupo: “Vamos a intentar recuperar la confianza. Tenemos un grupo que juega en el Cádiz por algo, nadie te regala jugar aquí”.

Finalmente, se mostró convencido de lograr el objetivo: “Con la ayuda de nuestra gente estoy convencido de que lo vamos a sacar”.

cadizcf.om

miércoles, 22 de abril de 2026

 FIRMA POR LO QUE QUEDA DE TEMPORADA 

IMANOL IDIAKEZ ES EL NUEVO ENTRENADOR DEL CÁDIZ 




El Cádiz Club de Fútbol e Imanol Idiakez han alcanzado un acuerdo para su incorporación como entrenador de la primera plantilla hasta final de temporada.

Con una dilatada trayectoria como jugador y entrenador, ha militado en los banquillos de Real Zaragoza, Villarreal, Leganés y Deportivo de La Coruña, entre otros. En la presente temporada ha dirigido al AEK Larnaca de Chipre.

El técnico donostiarra ya se encuentra en la ciudad deportiva y dirigirá la sesión de trabajo de esta tarde.

cadizcf.com

 LA RACHA DE SEIS DERROTAS CONSECUTIVAS ACABA CON EL TÉCNICO CATALÁN 

DESTITUIDO SERGIO GONZÁLEZ 




El Consejo de Administración del Cádiz Club de Fútbol ha comunicado a Sergio González su destitución como entrenador del primer equipo.

Junto al técnico, cesan en el cargo Carlos Sánchez y Sergio Dorado; segundo entrenador y preparador físico.

La entidad quiere agradecerle a todo el cuerpo técnico la profesionalidad y el trabajo realizado en esta segunda etapa en el club y le desea mucha suerte en su futuro profesional.

cadizcf.com

lunes, 20 de abril de 2026

 EL CÁDIZ SIGUE CON SU AGONÍA. A 3 PUNTOS DEL DESCENSO

JORNADA 36: RESULTADOS Y CLASIFICACIÓN







domingo, 19 de abril de 2026

LALIGA HYPERMOTION - JORNADA 36

 SPORTING 3 - CÁDIZ 0

EL BOCHORNOSO DÍA DE LA MARMOTA


SPORTING: Rubén Yáñez, Guille Rosas (Curbelo 80'), Pablo Vázquez, Andrés Cuenca (Diego Sánchez 72'), Brian Oliván, Justin Smith, Álex Corredera, Juan Otero (Amadou 80'), Gaspar Campos, Gelabert (Manu Rodríguez 64') y Dubasin (Queipo 80').

CÁDIZ: Víctor Aznar, Juan Díaz (Dawda Camara 66'), Kovacevic, Iker Recio, Mario Climent (Diakité 66'), Ortuño, Yussi Diarra, Suso (Álex Fernández 78'), Antoñito Cordero (Brian Ocampo 46'), Roger Martí (Lucas Pérez 46') y García Pascual.

ÁRBITRO: Bestard Servera (balear). Amonestó a Corredera por el Sporting y a Mario Climent, Juan Díaz, Yussi Diarra, Kovacevic, Ortuño e Iker Recio por el Cádiz.

GOLES: 1-0 Dubasin (32'), 2-0 Juan Otero (49'), 3-0 Dubasin (77').

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 36 de LaLiga Hypermotion disputado en el estadio El Molinón - Enrique Castro "Quini" ante 19.106 espectadores.




CRÓNICA: El Cádiz CF ha vuelto a perder. Da igual cuándo leas esto. Los amarillos han vuelto a confirmar su incapacidad ofensiva y su ineficacia defensiva. Da igual cuándo leas esto. El equipo gaditano han vuelto desaprovechar los pinchazos de sus rivales para coger aire y acercarse a una salvación que depende de él. Da igual cuándo leas esto.

Así es, el Cádiz CF no consigue salir de ese alarmante déjà vu en el que lleva toda la segunda vuelta y que tiene toda la pinta de llevarle a Primera RFEF. Solo la incapacidad del resto de rivales hace que siga dependiendo de sí mismo para lograr una permanencia que se antoja, será, la más barata de los últimos años.

Sexta derrota consecutiva. En otras circunstancias, la etapa de Sergio González como entrenador del Cádiz (la segunda) estaría finiquitada. Ahora mismo ya no se sabe qué pensar. Parece claro que con la llegada del técnico, el equipo ha empeorado sus prestaciones.

Esa victoria en Miranda en el primer partido de Sergio en el banquillo es la que le mantiene a flote (al equipo y a él), pero sus constantes vitales futbolísticas son igual de planas que en el tramo final de la era Garitano.

El técnico catalán volvió a cambiar. De sistema, de nombres, de piezas. Otro volantazo en busca de una reacción que no llega. Como si de una pretemporada se tratara, el Cádiz sigue probando sin encontrar nada. Y lo que es peor: deshaciendo lo poco que parecía funcionar.

Cambió el dibujo, el doble pivote, modificó las bandas y tocó el ataque. Pero nada.

El inicio respondió al guion esperado. El Real Sporting de Gijón imprimió ritmo, movilidad y dinamismo. El Cádiz, superado, solo encontraba refugio en las faltas. Poco más. No había profundidad, pero sí sensación de amenaza constante.

Llegaron las amarillas que tuvieron peso luego en los cambios. Entre ellas la enésima para Climent, lleva 13 esta campaña. Eran minutos, de nuevo, de supervivencia amarilla. Porque eso era el Cádiz: un equipo sobreviviendo.

Con el paso de los minutos, el Sporting bajó revoluciones y el Cádiz se dejó ver algo más arriba. Pero lo de siempre: ni colmillo, ni remate, ni peligro. Ni siquiera en acciones a balón parado o saques de esquina, donde el equipo ya ni siquiera llega a rematar.

En ese tramo se vivió una de esas escenas del fútbol moderno: choque de cabezas, sangre, mareos y asistencias encadenadas que permiten recomponer piezas. La picaresca sigue encontrando su espacio. Pero el partido estaba destinado a romperse. Y lo hizo de la forma que mejor retrata a este Cádiz. Un resbalón de Diarrá, una transición vertiginosa, nadie reacciona, nadie corrige. Otero conduce, Dubasin define. Gol. El Cádiz, otra vez, señalado en todo lo que no hace.

Hasta el descanso, más resistencia que reacción. Más aguantar que competir.

Un equipo roto

Sergio movió el banquillo tras el paso por vestuarios. Entraron Lucas Pérez y Brian Ocampo. Salieron Roger y un Antoñito Cordero que sigue sin justificar nada desde su llegada.

Pero no dio tiempo a ver si había cambio. Suso se dejó caer en la frontal cuando tenía opciones claras de generar algo. Y de esa acción nació otra transición del Sporting. Otra vez Otero. Otra vez fragilidad. Su disparo, con fortuna tras tocar en Iker Recio, acabó en el fondo de la red.

El 2-0 no cerraba el partido. Lo que lo cerraba era la sensación. El Cádiz estaba muerto.

El Sporting contemporizó. Esperó. Sabía que el partido ya estaba donde quería. El Cádiz lo intentaba, sí, pero desde la impotencia. Solo un disparo a puerta en una hora de juego. Una producción ofensiva inexistente. En el minuto 65, García Pascual obligó a intervenir a Yáñez. Fue casi una anécdota.

A la siguiente, Sergio rompió definitivamente el dibujo: defensa de tres, todo arriba, más corazón que cabeza. El resultado fue el esperado. Espacios. Muchos espacios.

Kovacevic vio una de esas amarillas naranjas al cortar otra contra. Era el aviso de lo que venía. Otra jugada por banda, otro desajuste, otra acción mal defendida. Entre resbalones, rechaces y decisiones a medias, el balón volvió a quedar para el Sporting. Dubasin no perdonó. Zambombazo a la escuadra y partido liquidado.

Antes incluso de sacar de centro, Sergio quitó a Suso. Difícil saber si como ajuste o como mensaje. El tramo final dejó una última imagen: Ortuño rozando la expulsión en una acción desmedida que rectificó a tiempo.

Los números no engañan

Los datos terminan de explicar lo que se vio sobre el césped. El Sporting dobló al Cádiz en tiros a puerta (6-2) y prácticamente triplicó sus remates dentro del área (13-5), sin necesidad de dominar de forma aplastante el balón.

Porque el problema ya no es cuánto tiene el Cádiz, sino qué hace con ello. Un 49% de posesión completamente estéril, dos disparos entre palos y una incapacidad total para generar peligro real. Ni en juego ni en estrategia.

Porque el Cádiz ya no solo pierde: el Cádiz no compite. Y solo la inoperancia de los rivales le está salvando y le sigue dando la ventaja de depender de sí mismo. Pero el equipo está muerto. Está claro que no es solo algo futbolístico. Algún día lo sabremos. Será tarde. A este paso, el estreno en Primera REFF se antoja cada vez más cercano.

cadizdirecto.com





IZA Y DE LA ROSA SE QUEDAN FUERA POR MOLESTIAS FÍSICAS 

CONVOCATORIA DEL CÁDIZ PARA VIAJAR A GIJÓN




La expedición cadista, con Sergio González a la cabeza, ya va camino de Gijón para disputar el partido correspondiente a la Jornada 36 de La Liga Hypermotion. 

Los futbolistas que viajan son: David Gil, Víctor Aznar, Fer Pérez, Jorge More, Iker Recio, Sergio Arribas, Juan Díaz, Bojan Kovacevic, Caicedo, Kouame, M. Climent, Sergio Ortuño, Joaquín, Álex Fernández, Diarra, Moussa, Antoñito C., Brian, Suso, Lucas Pérez, Roger MS, Dawda, J. Dómina y García Pascual.

Se han quedado fuera de la lista: Tabatadze, De la Rosa, Iza Carcelén, Pelayo y Pereira.

cadizcf.com

lunes, 13 de abril de 2026

 EL CÁDIZ DESAPROVECHA OTRA OPORTUNIDAD PARA ALEJARSE DEL DESCENSO

JORNADA 35: RESULTADOS Y CLASIFICACIÓN 






domingo, 12 de abril de 2026

LALIGA HYPERMOTION - JORNADA 35

 CÁDIZ 0 - ANDORRA 1 

EL CÁDIZ RETRO TAMBIÉN PIERDE


CÁDIZ: Víctor Aznar, Juan Díaz, Kovacevic, Iker Recio, Sergio Arribas (Roger Martí 85'), Diakité, Kouamé (Brian Ocampo 46'), Antoñito Cordero (Lucas Pérez 68'), Dómina (Suso 68'), Yussi Diarra (Álex Fernández 85') y García Pascual.

ANDORRA: Owono, Carrique (Petxarromán 76'), Gaël Alonso, Alende, Martí Vilá, Marc Doménech, Villahermosa (Imanol García 88'), Akman, Minsu (Cabanzón 66'), Jastin García (Le Normand 76') y Josep Cerdá (Manu Nieto 76').

ÁRBITRO: Mallo Fernández (vasco). Amonestó a Kouamé, Brian Ocampo, Álex Fernández e Iker Recio por el Cádiz y a Alende y Minsu por el Andorra.

GOL: 0-1 Josep Cerdá (35').

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 35 disputado en el JP Financial Estadio ante 13.655 espectadores.




CRÓNICA: Una confesión para comenzar: ha sido muy, muy difícil empezar a escribir esta crónica. No por eso del síndrome del folio en blanco (suena hasta antiguo eso del folio), sino por la desgana, la apatía que genera este Cádiz CF. Una apatía que tiene el equipo y que contagia. A la grada. A los jugadores nuevos. Quita las ganas. Hasta de escribir.

Y es que este Cádiz sigue a lo suyo: perder partidos sin dar señales de reacción. Las vidas extra que le están dando sus rivales por la permanencia no las aprovecha y van pasando las jornadas sin que el equipo responda. Ni en resultados ni en imagen. Por muchos brotes verdes que algunos quieran ver: este equipo no está. Ante el FC Andorra sumó una nueva derrota y volvió a desaprovechar los tropiezos de todos sus perseguidores.

Las sensaciones no invitan al optimismo. El público, de hecho, sigue teniendo paciencia: apenas presiona durante el partido, pocos pitos para lo que se ve sobre el verde. Pero este Cádiz tiene plomo en las botas.

Ha sido la quinta derrota en los últimos seis partidos de la era Sergio González. Y con los mismos síntomas: el equipo no compite y es inferior —o muy inferior— al rival. Incluso más de lo que refleja el marcador. Algunas novedades hubo: generó algo más de peligro, remató más… pero más por dos chispazos aislados que por una verdadera capacidad de crear fútbol. Y, eso sí, aguantó algo más sin encajar: esta vez, 35 minutos. Aunque el gol llevaba tiempo mascándose.

La sensación es que el técnico tampoco da con la tecla para cambiar la dinámica. Cambia nombres, mueve piezas, agita el once como quien sacude una coctelera en busca de algo que funcione… y nada cambia. Cinco novedades introdujo Sergio González en el equipo inicial y, sin embargo, la sensación volvió a ser la misma: un conjunto plano, sin pulso y cada vez más lejos de parecer un equipo que se está jugando la vida.

Ni rastro de esa urgencia que exige la clasificación. Ni el punch con el que se le presupone debe salir en un choque de esta trascendencia a quien camina al borde del abismo. El Cádiz salió, sí, algo más arriba, con Diarra intentando activar la presión, pero todo fue un espejismo breve, insuficiente, casi decorativo. Porque detrás de ese gesto no había ni continuidad ni ideas.

Dos datos sirven para resumir lo que fue el primer tiempo. El primero: el primer disparo del Cádiz entre los tres palos no llegó hasta el minuto 34. El segundo, más preocupante: el FC Andorra manejó el 72% de la posesión en la primera mitad en el Nuevo Mirandilla. O, si se prefiere, en el JP Financial Estadio, que para según qué cosas sí se moderniza rápido el club. El Cádiz, mientras tanto, sobrevivía. Sin balón, sin plan y, lo que empieza a ser una constante, sin alma.

Un zombi sobre el terreno de juego que aguantó 35 minutos antes de encajar. Con un FC Andorra monopolizando la posesión y un Efe Akman omnipresente, Cerdá controló un balón en la frontal, se orientó y lo colocó junto al poste, haciendo inútil la estirada de Víctor Aznar.

De nuevo el Cádiz defendía muy atrás, con los zagueros aculados cerca del punto de penalti, lo que generaba peligro casi por inercia: un disparo, un posible penalti como el del Córdoba… y muchísimos metros por delante cuando el equipo intentaba salir. El gol solo confirmó lo que ya se intuía.

El cuadro amarillo —esta vez de azul por esa inexplicable decisión del club de apostar por una camiseta retro de la segunda equipación para jugar en casa— hizo lo habitual. Como el animalillo al que se pisa sin querer y se revuelve. Tuvo una, eso sí: García Pascual, de los pocos que lo intenta, estrelló su disparo en el poste tras una acción individual. Minuto 37. Hasta el descanso, de nuevo, la nada.

La entrada de Brian Ocampo en el descanso reactivó algo al equipo. El uruguayo protagonizó un par de buenas llegadas que generaron cierta sensación de peligro. Hasta que en una de sus habituales acciones impulsivas vio una amarilla que incluso pareció poco castigo. Pudo ver la segunda en un par de ocasiones, pero, como ante el Córdoba, el colegiado se la perdonó.

El Cádiz se fue cayendo como siempre. En el juego y en la fe. Un disparo de falta de Antoñito Cordero cerca del poste de Owono cerró ese breve tramo de conexión. A partir de ahí, el control volvió a ser visitante y la impotencia, local.

Hasta el punto de que la grada comenzó a cantar “Sergio, cambia ya” buscando una reacción. Y el técnico movió el banquillo: dio entrada a Suso y a Lucas Pérez. Y el equipo, es cierto, mejoró.

En el 68, el gallego estuvo a punto de firmar el regreso soñado. Una buena acción de Ocampo terminó en un centro que Lucas cabeceó buscando la escuadra. Cuando se empezaba a cantar el gol, apareció Owono con una gran intervención para evitarlo.

El Cádiz se animó. Al menos por unos minutos salió de esa depresión colectiva y futbolística que parece llevarle camino de Primera RFEF. Los cadistas dispusieron de dos buenas ocasiones, un remate forzado de García Pascual y sobre todo un lanzamiento lejano de Suso que encontró una buena intervención del meta visitante.

Ahí se acabó la pólvora. Minuto 79. Comenzaron a llegar los errores y la falta de continuidad y el FC Andorra no pareció muy exigido para amarrar los tres puntos. Sergio González lo siguió intentado de todos los modos... con más cambios y movimientos en las posiciones...

Y hasta con Víctor Aznar subiendo a rematar los últimos saques de esquina. Pero ni siquiera hubo eso, remate. Los amarillos no volvieron a disparar con verdadero peligro y desaprovecharon una gran oportunidad de haber cogido oxígeno en forma de ventaja respecto al descenso.

Perdió como hicieron Zaragoza y Cultural y ve como Mirandés y Huesca le recortan un punto tras remontar (todos los equipos de abajo son capaces de al menos igualar cuando están por debajo en el marcador. El Cádiz, no).

Y lo que es peor, las sensaciones son casi más negativas, si cabe, que los resultados. Si es posible, claro. Si es posible que sea más negativo que 4 puntos de los 42 disputados en lo que va de segunda vuelta. Pero es que las sensaciones son de un equipo sin capacidad, sin fuerza para rebelarse contra lo que empieza a parecer su destino irremisible.

Incluso este partido ante el Andorra deja unas sensaciones y una imagen en la retina que luego no se traducen del todo en las estadísticas. El cuadro visitante tuvo más el balón, eso es innegable, pero la sensación es que el Cádiz generó muy poco.

Los números reflejan más tiros, más remates entre los tres palos y más saques de esquina del Cádiz, además de más paradas del meta visitante. Pero la impresión real es que el Cádiz estuvo lejos de puntuar.

Así las cosas, el Cádiz sigue en un marrón. En un marrón en el que se ha metido él solito y en el que no está claro que vaya a ser capaz de salir. Sigue dependiendo de sí mismo en lo matemático, pero las sensaciones futbolísticas son cada vez más en la línea de que si logra salvarse, será porque los deméritos de los cuatro equipos que bajen serán mayores aún que los deméritos del Cádiz. Si es que se salva, porque la situación sigue siendo más que peligrosa.

cadizdirecto.com




martes, 7 de abril de 2026

 LA DERROTA DEL ZARAGOZA DA UNA VIDA EXTRA AL CÁDIZ 

JORNADA 34: RESULTADOS Y CLASIFICACIÓN 






sábado, 4 de abril de 2026

LALIGA HYPERMOTION - JORNADA 34

 CÁDIZ 1 - CÓRDOBA 3

EL DESCENSO ES CUESTIÓN DE TIEMPO 


CÁDIZ: Víctor Aznar, Caicedo (Iza Carcelén 59'), Kovacevic, Iker Recio, Sergio Arribas, Diakité, Joaquín González (Yussi Diarra 76'), Ortuño (Brian Ocampo 70'), Suso (Dómina 59'), Mario Climent y Roger Martí (García Pascual 59').

CÓRDOBA: Iker Álvarez, Álex Martín, Sintes (Albarrán 46'), Rubén Alves, Vilarrasa, Isma Ruiz, Requena (Alberto del Moral 77'), Carracedo, Kevin Medina (Diego Bri 63'), Sergi Guardiola (Jacobo González 77') y Adrián Fuentes (Percan 77').

ÁRBITRO: Pérez Hernández (madrileño). Amonestó a Diakité, Brian Ocampo e Iker Recio por el Cádiz y a Sergi Guardiola, Iker Álvarez e Isma Ruiz por el Córdoba. Expulsó a Mario Climent (63') por roja directa.

GOLES: 0-1 Carracedo (p.) (18'), 0-2 Adrián Fuentes (57'), 1-2 Sergio Arribas (80'), 1-3 Isma Ruiz (91').

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 34 de LaLiga Hypermotion disputado en el JP Financial Estadio ante 10.855 espectadores.


diariodecadiz.es


CRÓNICA: El Cádiz CF es un equipo muerto. No por una cuestión matemática, todavía. Sí por lo que transmite. La derrota ante el Córdoba (1-3) volvió a dejar una imagen devastadora de un grupo sin alma, sin claridad y sin capacidad de reacción.

Un equipo que ya no compite, por mucho que diga su entrenador Sergio González que ha competido mejor. Un equipo que ya no intimida y que ni siquiera encuentra fuerzas para rebelarse contra su propia caída. Un hilillo de esperanza le hace meterse en muchos partidos, pero siempre tarde y el rival lo anula.

Porque lo más inquietante ya no es la derrota. Es la sensación de que todo se va apagando sin remedio. De que si el Cádiz se salva será porque cuatro equipos logren menos puntos al final del año. No que cuatro equipos sean peores, porque seguro que no hay cuatro equipos peores que este Cádiz que están dando tumbos por la segunda división en lo que va de 2026.

Si el Zaragoza derrota al Mirandés en el choque que cierra la jornada, los amarillos se quedaran a un punto del descenso y con unas sensaciones que no pueden ser peores. Este equipo sigue su descenso a los infiernos de la Primera RFEF, el nombre actual de la infausta Segunda B. Del hoyo cadista. 

Y en medio de todo eso, el Cádiz volvió a ser fiel a sí mismo. Volvió a resucitar a su rival. Esta vez a un Córdoba que llevaba una racha desastrosa de doce partidos sin ganar y que encontró en el Nuevo Mirandilla (el JP Financial Estadio) el escenario perfecto para levantarse en pleno fin de semana de Resurrección del mundo católico. Como si fuera nuevo eso de resucitar rivales para un equipo que lleva media temporada entregado a una generosidad absurda con cualquiera que llegue herido.

Sergio González volvió a agitar el tablero con un nuevo sistema, el tercero distinto de inicio en los últimos tres partidos. Otro intento por encontrar soluciones que no aparecen. Como en la última etapa de Garitano: cambios constantes de sistemas y de hombres. La mejor señal de que demasiadas cosas no funcionan.

Tres dibujos tácticos para empezar los tres últimos partidos. Más los habituales movimientos durante el choque. Futbolistas que juegan en dos o tres posiciones distintas cada partido. Ante el Córdoba, otra vez, más cambios de los esperados en el once.

Y el partido empezó como empiezan casi todos últimamente: con otro golpe tempranero. El Córdoba salió con más intención, más posesión y más presencia en campo rival. Y en una acción sin aparente peligro en la frontal, Moussa Diakité, que regresaba al once, golpeó por detrás el pie del ex cadista Sergi Guardiola.

El árbitro tardó solo ocho segundos en señalar el penalti, pero el castigo terminó llegando. Y con él, la sensación de siempre: que el plan de partido del Cádiz volvía a durar un suspiro.

El 0-1 no cambió nada. Solo confirmó lo que ya se estaba viendo. El Cádiz no reaccionó. Apenas dejó un disparo cruzado de Roger tras una buena maniobra en el área. Mientras tanto, el Córdoba, sin necesidad de hacer nada extraordinario, dispuso de varias ocasiones claras para ampliar su renta, incluida una que salvó Víctor Aznar con una buena intervención.

Tras el descanso, nada cambió. Ni el escenario ni el ánimo ni la respuesta del equipo. El Cádiz seguía sin encontrar juego, ni ritmo, ni mecanismos para levantar el partido. Y cuando Sergio preparaba cambios, llegó el segundo golpe. Una gran acción individual de Adrián Fuentes, con caño incluido a Kovacevic, acabó en el 0-2. Ahí el partido sonó a sentencia. Más aún en un Cádiz que no remonta desde que estaba en Primera y que tampoco encuentra fuerzas ya ni para empatar partidos que se le ponen cuesta arriba.

Poco después, Climent vio la roja en una acción tan temeraria como aparentemente innecesaria. Un balón elevado sin motivo y una patada voladora a lo Oliver Atom (aquel mítico delantero de los dibujos animados Campeones)  en momento que exigía aguantar los nervios. Con uno menos y dos goles abajo, el partido parecía definitivamente acabado.

Y, sin embargo, todavía el Cádiz tuvo un pequeño hilo de vida. Una recuperación de Jero Dómina acabó en los pies de Brian, que dejó un taconazo sensacional para Sergio Arribas. El lateral, seguramente el mejor del Cádiz por actitud, ganas y prestaciones, vio que no le ganaba la carrera al defensor y se sacó un disparo que, sin seguro el mejor tiro de su carrera, terminó en la escuadra. El 1-2 abrió una rendija para la fe.

Diarra tuvo el empate poco después, tras una mala salida de Iker Álvarez en una acción a balón parado. Moussa la rescató y la puso al segundo palo, donde su compatriota llegó con todo, pero su remate de cabeza se fue alto cuando medio estadio ya cantaba el gol y Jero Dómina ya iniciaba el gesto del remate. Fue la ocasión. Era el momento. Pero tampoco entró.

Con el paso de los minutos, el Cádiz fue cambiando nombres y posiciones hasta dibujar un equipo muy distinto al del inicio, ya sin orden claro y con la urgencia por delante de cualquier plan:

En el 88, el árbitro pareció no atreverse con una segunda expulsión del Cádiz, que parecía clara después de una patada (o intento al menos) de Brian a un rival con el juego detenido (llegó a sacar la cartulina del bolsillo de sus calzonas). Y de esa acción nació el golpe final. El cierre del choque.

Con todos los hombres arriba y solo Iza guardando la frontal, el saque del uruguayo salió blando, a media altura, y el Córdoba lanzó una contra vertiginosa que los amarillos no supieron cortar en falta y acabó en el 1-3 de Isma Ruiz. Aznar todavía estuvo cerca de evitarlo, pero ya era demasiado tarde. Minutos después, incluso pudo llegar otro de la misma forma.

Las estadísticas del partido retratan con bastante crudeza lo que volvió a pasar sobre el césped. El Córdoba fue mejor en casi todo, y el Cádiz solo encontró una mínima ventaja duelos ganados. Otra vez más remates rivales, más control del juego ajeno y más sensación de que el equipo vive (o trata de sobrevivir) a merced del contexto, no de su propio fútbol.

Pero el problema ya no es solo futbolístico. Lo que chirría de verdad es que tampoco desde el banquillo aparece una respuesta clara. El tercer sistema diferente de inicio en los últimos partidos parece mostrar a un entrenador que no da con la tecla, buscando algo que no encuentra y repitiendo la misma sensación que ya dejó Garitano en sus últimos partidos: la de no saber por dónde cortar la sangría.

Y, aun así, lo más duro seguramente estuvo alrededor. El público apoyó al equipo durante casi todo el encuentro. Apenas hubo algunos gritos de “menos discoteca y más cojones” al filo del descanso y al final del choque. Poco más. No hubo gran bronca. No hubo un estallido visible. La grada acompañó, pero ya hasta la rabia parece agotada. Y eso, seguramente, da todavía más miedo que los pitos.

Porque este Cádiz ya ni siquiera provoca esa reacción instintiva del cadismo cuando se siente traicionado por el juego o por la actitud. El Nuevo Mirandilla se fue cabizbajo. Sin respuesta. Sin derecho siquiera al pataleo. Como si todos empezaran a asumir que esto va camino de donde parecía impensable hace solo unos meses.

Quedan jornadas y las matemáticas siguen diciendo que hay margen. Pero el fútbol hace tiempo que dice otra cosa. Porque ahora mismo el Cádiz no parece un equipo en disposición de salvarse. Parece un equipo entregado a la espera de que haya cuatro con menos puntos, no cuatro peores, porque seguramente no los hay.

En pleno Sábado Santo, este Cádiz no espera ninguna resurrección. Más bien al contrario. Porque es un equipo muerto. Y mientras pasan las jornadas, sigue avanzando, sin freno y sin respuesta, hacia un destino que cada vez parece menos amenaza y más certeza.

Y mientras tanto, en el club siguen a lo suyo. Mensajes institucionales, discursos de unidad aunque se lanzan dardos contra quien protesta y una desconexión cada vez mayor entre lo que pasa en el césped y lo que se transmite desde arriba. Y vendiendo éxitos más que discutibles y poco necesarios en estos momentos para la entidad.

El equipo se juega la vida y el club sigue pendiente de otros escaparates, de otros titulares y de otras medallas, filtrado que su Nomadar duplica ingresos en este primer trimestre del año (como si fuera difícil eso tras dos años de pérdidas). Y lo deslizan en medios cercanos a su vicepresidente, Rafael Contreras, el día del partido más importante de los últimos años. Se la suda, con perdón.

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viernes, 3 de abril de 2026

 EL DELANTERO NO IRÁ CONVOCADO ANTE EL CÓRDOBA 

PRESENTACIÓN DE LUCAS PÉREZ 




La sala de prensa del JP Financial fue escenario este viernes de la presentación de Lucas Pérez en su regreso como jugador al Cádiz CF. El futbolista atendió a los medios de comunicación, acompañado por Manuel Vizcaíno, presidente del club, y por Juan Cala, coordinador de la dirección deportiva.

Fichaje. “Los proyectos que me salieron no me hacían feliz. He estado preparándome estos meses para volver. Vengo por el respeto y el cariño que le tengo a esta afición. Cuando recibí la llamada, tanto mi familia como yo, teníamos claro que era el sitio ideal para volver a ser feliz. Vengo a ayudar y a revertir esta situación”.

Físico. “Estoy preparado en lo físico. Quiero que los datos den cuanto antes para que el míster me dé minutos de calidad”.

Situación deportiva. “Necesitamos una victoria mañana. Eso nos ayudaría mucho para que todos vayamos a una. Cuando llegué al Depor estábamos en una situación similar, y entre la unión y el trabajo logramos el objetivo. Ese es el camino”

Afición. "Me siento en deuda con esta afición. Quiero devolverles ese cariño que me han mostrado siempre. Lo importante es sacar esta situación. Necesitamos que se vuelquen con el equipo y que estemos unidos como en mi anterior etapa. Representamos a una ciudad histórica y entiendo por la situación por donde hemos estado pasando. Necesitamos que se vuelque la ciudad y la afición”.

Experiencia. “Mi experiencia puede ayudarle a los chicos jóvenes que no puedan tener tanta confianza como en la primera vuelta. Quiero ser un apoyo para todos ellos”.

Segunda etapa. “He recibido muchos abrazos y cariño. En la primera etapa aposté por el Cádiz por lo que me transmitió y nos salvamos. Ahora me estaba preparando para una oportunidad que me hiciera feliz como esta”.

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 EL CÁDIZ YA MARCA EL LÍMITE CON EL DESCENSO, CON 4 PUNTOS DE MARGEN

JORNADA 33: RESULTADOS Y CLASIFICACIÓN 





jueves, 2 de abril de 2026

 EL DELANTERO LUCIRÁ EL DORSAL 7

LUCAS PÉREZ REGRESA AL CÁDIZ 




El Cádiz Club de Fútbol y Lucas Pérez han alcanzado un acuerdo para su incorporación hasta final de temporada.

El delantero gallego (10/09/1988) cumplirá su segunda etapa en el club amarillo, donde disputó 31 partidos y marcó 8 goles en 2022.

Este jueves ha pasado reconocimiento médico y ya está a las órdenes de Sergio González.

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miércoles, 1 de abril de 2026

LALIGA HYPERMOTION - JORNADA 33

VALLADOLID 3 - CÁDIZ 0


LA PENITENCIA DE UN EQUIPO MUERTO


VALLADOLID: Aceves, Iván Alejo (Michelin 71'), Tomeo, David Torres, Carlos Clerc, Juric, Ponceau (Lachuer 87'), Peter Federico (Sanseviero 71'), Biuk, Chuki (Víctor Meseguer 83') y Latasa (Marcos André 83').

CÁDIZ: Víctor Aznar, Caicedo, Kovacevic (Pelayo 46'), Arribas (Yussi Diarra 79'), Pereira, Joaquín González, Álex Fernández (Kouamé 46'), De la Rosa (Antoñito Cordero 70'), Brian Ocampo (Roger Martí 46'), Suso y Dawda Camara.

ÁRBITRO: González Esteban (vasco). Amonestó a Suso por el Cádiz.

GOLES: 1-0 Chuki (15'), 2-0 Dawda Camara (p.p.) (29'), 3-0 Chuki (75').

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 33 de LaLiga Hypermotion disputado en el estadio José Zorrilla ante 14.002 espectadores.




CRÓNICA: El Cádiz CF volvió a caerse. Y otra vez, sin respuesta y sin argumentos. Ni alma ni fútbol. La derrota ante el Real Valladolid en Zorrilla (3-0) es la confirmación de un equipo en descomposición, sin capacidad de reacción y cada vez más cerca de un escenario que ya asusta de verdad.

Los amarillos podían quedar tras esta jornada a menos de un partido de los puestos de descenso (si gana el Zaragoza) pero lo más preocupante es que ya no tienen ningún equipo entre ellos y el descenso: Los cadistas son el objetivo de los conjuntos que buscan la salvación.

El técnico Sergio González apostó por una revolución en el once, con hasta seis cambios que no invitaban precisamente al optimismo. Dos laterales señalados, un central que jugaba por primera vez en esa posición desde su llegada en el mercado de invierno, un doble pivote inédito... demasiadas incógnitas para un partido que ya exigía certezas. Y el equipo respondió como era de temer. Mal. Muy mal.

El Valladolid salió dominando, empujando al Cádiz hacia su área desde el primer minuto. Centros laterales constantes, con Latasa fijando y buscando a Pereira, mientras Caicedo concedía demasiadas facilidades. El Cádiz no tenía salida de pelota. No le duraba el balón ni tres pases. Apenas un amago en el minuto 10, un espejismo. La calma antes de lo inevitable.

Porque este Cádiz es endeble hasta lo sonrojante. Blando, frágil, incapaz de sostener cualquier situación mínimamente exigente. Y así llegó el primer golpe. En una acción que resume perfectamente su temporada.

Un despeje largo del meta rival Aceves que la defensa amarilla interpretó como si el balón no fuera con ellos. Botó una vez. Nadie atacó la jugada. Peter Federico ganó la posición con una facilidad insultante y tocó de cabeza. El balón siguió sin que nadie lo defendiera. Botó dos veces. Botó tres. Arribas llegó tarde y Chuki, tras un primer intento, aprovechó el rechace de Víctor Aznar para hacer el 1-0. Otro gol concedido. Otra vez falta de contundencia, casi de oficio.

El partido ya estaba inclinado, pero el Cádiz decidió terminar de romperlo en el minuto 29. Saque de esquina, peinada en el primer palo de Iván Alejo y Dawda, en su intento de despejar, acabó desviando el balón a su propia portería. Segundo autogol en dos partidos. A perro flaco...

Ahí se acabó todo. Media hora de partido y sensación de final absoluto. El Cádiz no tiró ni una sola vez entre los tres palos en toda la primera parte. Ni reacción, ni orgullo, ni fútbol. Solo un remate de cabeza de Dawda despejado a saque de esquina por un defensor en el mismo salto.

Antes del descanso, la situación ya era tan clara que Sergio empezó a pensar más en el siguiente partido ante el Córdoba que en este. Kovacevic, Brian Ocampo y Álex Fernández se quedaron en el vestuario tras el intermedio. Un mensaje evidente: el partido estaba perdido.

El segundo tiempo fue directamente la nada. Un equipo irrelevante, previsible, incapaz de generar peligro real. Solo una acción aislada de Suso, tras una buena combinación con Dawda y Roger, y un disparo del gaditano al larguero en el minuto 82. Demasiado poco. Prácticamente nada.

El Valladolid, sin necesidad de apretar demasiado, terminó de cerrar el partido en el minuto 74. De nuevo Chuki, aprovechando las facilidades, firmó el 3-0 definitivo ante un Cádiz completamente entregado.

El Cádiz acabó con Joaquin González de central guardando más piezas para otra final, la del sábado a las 14:00 horas ante el Córdoba.

Los datos no hacen más que confirmar lo que se vio sobre el césped: 13 tiros del Valladolid por 8 del Cádiz, 6 a puerta por solo 1 del conjunto amarillo, más posesión, más control, más presencia en área. Un partido dominado de principio a fin por los locales ante un rival sin respuesta.

Pero el problema va más allá de este partido. Mucho más allá. El Cádiz transmite la sensación de estar completamente roto. Sin alma, sin convicción, sin fútbol. Un equipo que quiere, pero no puede. Y lo que es peor: que cada vez le da para querer menos tiempo.

Y ahí la responsabilidad no puede quedarse solo en los jugadores. El club lleva tiempo más pendiente de proyectos grandilocuentes, de escaparates y de mensajes hacia fuera que de lo verdaderamente importante. El balón hace tiempo que dejó de ser el centro de todo en este Cádiz de Vizcaíno y Contreras. Y eso, tarde o temprano, se paga en el campo.

Las coincidencias a veces explican más de lo que parece. Hace exactamente cinco años, un Lunes Santo, el Cádiz iniciaba un nuevo rumbo institucional que venía acompañado de grandes anuncios y promesas: anunciaba la llegada de Rafael Contreras a la vicepresidencia. Desde entonces, mucho ruido. Demasiado. Y cada vez menos fútbol.

El equipo es ahora mismo carne de Primera RFEF. Solo puede agarrarse a dos cosas: a una reacción inesperada en el próximo partido o a que haya cuatro equipos con menos puntos. O mejor dicho, como comentaba en la retransmisión en Radio Marca el cadista y tertuliano Jesús Huertos, que haya cuatro que sumen menos, porque el cadista es, a día de hoy, el peor equipo de LaLiga Hypermotion.

El Cádiz sigue desangrándose y nadie sabe cómo cortar la hemorragia. Se masca la tragedia.

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