martes, 3 de diciembre de 2024

 LA CRÓNICA DE VERA LUQUE

DEL DEPORTE TAMBIÉN SE SALE, DECÍAN



Lo del Cádiz ya es un fallo multiórganico de manual. Puede que ya de esto no se salve ni el apuntador, que algo habrá hecho también. Sólo llegan noticias medio buenas desde la parcela económica, o eso dicen ellos, cuando publican a bombo y platillo no se qué de qué ranking de transparencia, donde por lo visto somos de Liga de Campeones.

No lo dudo, La ingeniería fiscal implementada en las tripas del club, donde los matrimonios de conveniencia entre empresas que van y vienen está a la orden del día, puede que como estrategia mercantil para multiplicar patrimonios personales de más de uno sea para Cum Laude.

Ni un pero le pongo, oiga. A la vista está. Ahora bien, para los que pagamos, (más o menos, pero al fin y al cabo pagamos) a cambio de disfrutar de ese club, esa institución-sentimiento que es de las poquitas cosas que unen en Cádiz al personal sea capillita o carnavalero, de Bruno o del Kichi, del alumbrado cegador o de las penumbras, sin más exigencia que la del entretenimiento, el ocio, y el amanecer los días de partido con la ilusión de dos horitas de asueto que nos hagan sonreír por una victoria…el Cum Laude en Ciencias de la Economía y el Filibusterismo Aplicado se lo pueden ingresar por el orto.

El saqueo es patente, y el amotinamiento de la afición pura utopía en este fútbol moderno donde manda el perraje primero, el dinero después, el parné en tercer lugar y por último la guita. Dejen de poner el pasodoble de los Pepperonni al principio del partido y pongan un video de Lizza Minelli cantando aquello de “Money, money”. Puestos a ser transparentes…

La parcela deportiva podría calificarse como esa parte de la anatomía de la Bernarda que tú estás pensando. Hace tres semanas se pelean dos mediocampistas, y el castigo todavía dura. Si a mí en Octavo de EGB me cogen robando una Derby Variant mientras agredo a una señora mayor fumándome un güaca bipapelar, me castigan menos tiempo que a estos dos.

Y ahí andan en la grada, de asuntos propios, como si tuviéramos una fábrica de mediocentros al gusto del consumidor. En estos momentos sólo tenemos UN lateral activo en la plantilla. Alejo fue un parche, que cumplió en ataque (las cosas como son), pero que atrás dejó una autopista de tres carriles sin peaje, para que entraran los del Dépor como si todavía estuviéramos viendo a Djalminha, Fran, Bebeto y Valerón.

Si no tuviéramos un Cádiz B, dejado de la mano de Dios, lo natural hubiera sido poner al lateral derecho de la cantera, que para eso está la cantera. Y probar. Pero la cantera, ni está ni se le espera. Sólo y sólo si sirve para vender camisetas de diseños atractivos, distintas a la de los mayores. Que filón.

Por último, para acabar (de momento) con el tema deportivo, hace casi dos años, estando en Primera y jugándonos el descenso, el mejor delantero que teníamos en la plantilla se quiso ir a la tercera categoría del fútbol español para jugar en el equipo de su tierra. Que a ese futbolista, ninguna mente pensante del club fuera capaz de sentarlo delante y convencerlo para quedarse, me parece otra muesca en la culata del fusil de los despropósitos. Y así podríamos seguir, pero esto tendría más capítulos que Arrayán , o más días que las preliminares del Falla.

Ojo, que la grada también cata. En cierto momento del partido, con el dos a cuatro en el marcador, y la proa del Titanic mirando para el cielo con la orquesta tocando con agua por la cintura, el silencio en el estadio era atronador. O es que ya se nos han gastado las ganas de protestar, vete a saber.

Sin ánimo ni deseo de que vuelvan los tiempos en los que la mala marcha del equipo desembocaba en pitote callejero, de alguna manera viendo la actual situación, uno romantiza esa época en la que la presión del ambiente podía con las decisiones de los despachos, algo ya imposible, y menos con una directiva represiva que responde a las críticas con victimismo, señala con burofaxes a los núcleos rebeldes, y criminaliza el silbarle a nuestros jugadores cuando ya no es sólo falta de aptitud, sino también de actitud.

Desde sus puestos de mandamases en palcos provistos de delicias gastronómicas de Lebrija, le dicen a la grada del paraguas y el aguacero, a la grada de autobús y trienios de carnet, a la grada que ha conocido el cemento y los marcadores de plebo, cómo se tienen que comportar. Y tan panchos.

Todo eso, mientras se posterga y se posterga el cambio de entrenador, a imagen y semejanza del año pasado cuando ya fue tarde, motivado seguramente por razones económicas, porque, recuerden: siempre , siempre, forever de los forever, las razones económicas van a tener más importancia que las razones deportivas. Y así se plantea la historia: éxito económico para tres o cuatro, muerte deportiva para una institución centenaria.

Y el miércoles Copa. Ajú.

cadizdirecto

lunes, 2 de diciembre de 2024

 ÁLVARO CERVERA ESTUVO PRESENTE EN LA DESPEDIDA DEL ROTEÑO

RUEDA DE PRENSA DE DESPEDIDA DE JOSÉ MARI




La sala de prensa del estadio acogió este lunes un emotivo acto que sirvió para despedir a José Mari de la práctica profesional como futbolista en un evento que, durante alrededor de media hora, aglutinó a familiares, amigos y excompañeros del mediocentro roteño, así como a varios miembros de la primera plantilla actual del Cádiz CF.

Comenzó tomando la palabra el presidente de la entidad, Manuel Vizcaíno, que destacó la lealtad de José Mari y le agradeció la entrega y corazón depositados durante las ocho temporadas que ha defendido el escudo del club.

Posteriormente, fue el propio José Mari quien tomó el micrófono. El centrocampista roteño expresó su alegría por "lo bonito que deja el fútbol: compañeros, experiencias, amistades, vivencias y el Cádiz CF". En este sentido, subrayó que su sueño "era jugar con el Cádiz CF en Primera División", por lo que ha disfrutado "de ocho años maravillosos".

Acto seguido, tuvo palabras para su familia. "Mis padres se han sacrificado mucho por mí, estoy muy orgulloso de ser su hijo y mi mujer ha dejado todo por que yo sea profesional", al mismo tiempo que se mostró especialmente satisfecho por el Cádiz CF, al que agradeció la oportunidad recordando que "siempre he intentado hacer todo con muchísimo cariño".

"Prefiero sufrir en el Cádiz CF que disfrutar en otro equipo", aseveró antes de afirmar que el club "siempre estará en mi corazón" porque "he tenido la suerte de jugar en el mejor club del mundo para mí". "Se construyó algo precioso que nació de un equipo muy humilde y que poco a poco fue creciendo", comentó antes de añadir que se siente "muy orgulloso de haber sido partícipe y haber podido vivir esta parte tan bonita de la historia del club".

Por último, eligió la salvación en Vitoria como "un momento específico" de los 166 partidos que ha jugado con el club, sobre el que deseó "seguir vinculado en un futuro a él".

cadizcf.com

LALIGA HYPERMOTION - JORNADA 17

 CÁDIZ 2 - DEPORTIVO 4

LUCAS PÉREZ DESTAPA TODAS LAS CARENCIAS


CÁDIZ: David Gil, Iván Alejo (De la Rosa 77'), Kovacevic, Víctor Chust, Matos, Fede San Emeterio, Álex Fernández (Rubén Alcaraz 67') (Glauder 77'), Sobrino (Melendo 67'), Brian Ocampo, Roger Martí (Chris Ramos 67') y Carlos Fernández.

DEPORTIVO: Helton Leite, Ximo Navarro, Pablo Vázquez, Pablo Martínez, Escudero (Obrador 83'), Mfulu (Villares 77'), Mario Soriano (Davo 84'), David Mella, Yeremay (Petxarromán 88'), Lucas Pérez y Barbero (Jaime Sánchez 84').

ÁRBITRO: Lax Franco (murciano). Amonestó a Víctor Chust, Sobrino, Álex Fernández, Rubén Alcaraz y Glauder por el Cádiz y a Helton Leite y Lucas Pérez por el Deportivo. Expulsó a David Mella (78') por doble amonestación.

GOLES: 0-1 Kovacevic (p.p.) (35'), 1-1 Álex Fernández (40'), 1-2 Lucas Pérez (57'), 2-2 Álex Fernández (p.) (66'), 2-3 Lucas Pérez (81'), 2-4 Lucas Pérez (84').

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la 17ª jornada de LaLiga Hypermotion disputado en el estadio Nuevo Mirandilla.




CRÓNICA: El Cádiz CF se ha quedado sin luces ante el Deportivo de La Coruña en una auténtica exhibición del ex cadista Lucas Pérez, que ha firmado un hat trick. Un encuentro en el que el cuadro amarillo vuelve a las andadas y a asomarse al abismo del descenso y en el que su técnico, Paco López, ha quedado muy señalado.

El preparador del cuadro cadista no ha acertado ni en el planteamiento, no ha acertado ni tenido suerte en los cambios y no ha tenido capacidad de reacción para que su equipo fuera a por el partido con un jugador más, momento en el que la calidad de Lucas Pérez ha decantado el choque.

Los amarillos se han quedado sin luces en la segunda parte. Igual que muchas de Cádiz en el encendido del esperado y tan anunciado alumbrado de Navidad. Cosas que pasan, pero que en el caso del cuadro amarillo reabre la crisis de la que no parece verse la luz al final del túnel.

Y es que, además, una de las pocas cosas que parecían claras ya no lo está tanto. No hay luz sobre el futuro de Paco López como cadista, como en la calle Sacramento (por ejemplo), tras el alumbrado. El técnico puede haber perdido en este encuentro el crédito que le podría quedar. La grada, incluso, a empezado a corear eso de «Paco vete ya».

Y es que el entrenador no ha tenido su día, pero algunas decisiones no son de un mal día. De entrada, no acertó en el planteamiento. Para cubrir el lateral derecho optó por Alejo. Jugar en casa debió llevarle a ello, para no poner un central en la banda o apostar por una defensa de cinco. Pero emparejar a Alejo con el mejor regateador de la categoría y una de las sensaciones del torneo, Yeramay, no parecía a priori buena idea. Aunque le pusiera cerquita a Sobrino para echarle un cable.

El vallesiletano ha cuajado un buen partido, dadas sus limitaciones y sus evidentes carencias defensivas. La apuesta de Paco López parecía ser que Yeremay tuviera que estar más pendiente de cubrir las subidas del cadista que de aportar en ataque. Y así ha sido durante buena parte del partido. Sobre todo en el primero tiempo. Pero parecía cantado que cuando le ganara la espalda (él u otro compañero de ataque) el Cádiz sufriría. Y así han llegado los dos primeros goles.

La tendencia de este Cádiz era la de conceder muchas ocasiones, y en cuanto un equipo ha detectado la vía de agua y ha tenido puntería en el remate se ha llevado el choque. Un partido, con estadísticas muy claras y favorables para los gallegos, que no han necesitado tener el balón porque han ido por delante siempre.

Antes, el Cádiz comenzó bien el choque. Sin tirar cohetes, pero teniendo el mando del juego, controlando el choque y el balón y buscando la portería gallega. La presencia de Álex en la medular le daba una alternativa más a la creación de juego amarilla, con los cambios de orientación del madrileño, que lo ha bordado ahí. Casi siempre, buscando a Alejo.

Pero el guion parecía escrito. El ataque deportivista detectó en una jugada un hueco en la banda derecha del Cádiz y allá que apareció Yeremay, que tras conducir trató de buscar el palo más alejado. La mala suerte quiso que Kovacevic en el cruce tocara el esférico y este, tras dar el poste, entrara.

El gol visitante pareció un accidente, pero también un aviso claro. El Cádiz siguió a lo suyo y empató muy pronto. Un balón largo en una contra a Roger acabó en saque de banda que Alejo puso en juego rápido con el delantero, y sacó un sensacional centro al área donde entró desde atrás Alex.

El choque volvía a estar donde parecía que debía. Al menos por juego. Y ambos equipos se fueron al descanso con la sensación de que ambos tenían opciones, pero el Cádiz tenía un poco más el partido cómo lo quería. Todo cambió al salir de los vestuarios.

El choque cambió por completo. El Cádiz perdió ritmo en la circulación e intensidad en la presión. Y el Depor localizó dónde atacar y volcó a Yeremay y a Lucas Pérez a la izquierda, para medirse con un Alejo que, lógicamente, no era tan fuerte defensivamente.

Aunque es difícil de explicar cómo desapareció el equipo amarillo del campo rival. No generaba y la inercia del juego hacía que se oliera un gol visitante. Y llegó como todo el mundo esperaba, balón en profundidad a Lucas Pérez que aprovechó la ausencia de Alejo y definió con tranquilidad y calidad. Mientras se disculpaba, la afición cadista aplaudió el primer tanto de un jugador capaz de dejar la primera división para irse al equipo de su tierra.

Fue solo la primera. Aunque el Cádiz pareció meterse otra vez en el choque pronto. Helton despejó de puños la cabeza de Carlos Fernández en un penalti de esos tan claros como tontos. Álex logró el segundo tanto que debía volver a despertar al equipo amarillo. Pero Paco López, con sus cambios, se encargó de adormilarlo antes incluso de que se reanudara el juego.

Su triple cambio parecía tener poco sentido. Y tuvo mala suerte también, aunque a este nivel, solo hablar de suerte suena a excusa. Primero, sacando al mejor hombre del partido, Álex Fernández, que no parecía dar señales de cansancio. Después, dando entrada a un Alcaraz que llevaba varias semanas sin jugar por problemas físicos. Luego, dando entrada a un Melendo que no termina de estar, por muchos minutos de calidad que quiera darle.

Pareció acertar en la entrada de Chris Ramos. Puede que no tenga la calidad de Roger, pero le pone la intensidad y despliegue que parece necesitar esta categoría más que esa teórica calidad que aparece con cuentagotas. Y muy contadas.

En la primera acción, Alcaraz se lesionó del muslo y aunque lo intentó, no pudo seguir. Sin Escalante, con molestias, y sin los peleones Kouamé y Alarcón y sin poder volver a contar con Álex, el Cádiz se quedó sin centro del campo. Cuando parecía que el partido pedía algo de juego, Paco López apostó por presencia física con Alcaraz y acabó quedándose con Melendo en el medio centro.

El técnico metió a Gluader y volcó al lateral a Chust, pero el Cádiz estaba ya sin argumentos futbolísticos. Y lo que es peor, tampoco los tuvo para defenderse. Ni con la expulsión de Mella fue capaz de rematar entre los tres palos con un hombre más. Y ahí, emergió la figura de un excelso Lucas Pérez, que hizo otros dos goles. De sombrerazo el último, una falta desde media distancia que colocó en la escuadra derecha de David Gil.

El choque se quedó sin alma y sin reacción. Nervios y más nervios, jugadores atenazados y sin saber bien qué hacer y pitos desde la grada contra todo y todos. El Depor tuvo opciones de aumentar su cuenta, pero pareció no estar por la labor de devolver ese 7-2 de hace 40 años del que tanto se ha hablado esta semana.

El Cádiz CF queda tocado, al borde de los puestos de descenso y con un entrenador con poco o ningún crédito. Y eso que no es el principal culpable.

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miércoles, 27 de noviembre de 2024

 LA ELIMINATORIA SE DISPUTARÁ EN EL NUEVO MIRANDILLA

CÁDIZ - ELDENSE EN LA COPA DEL REY




La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha celebrado en el mediodía de este miércoles 27 de noviembre el sorteo de la segunda ronda de la Copa del Rey.

El Cádiz CF se enfrentará al CD Eldense en el templo cadista. La eliminatoria se disputará el 3, 4 o 5 de diciembre. El horario se espera conocer en las próximas horas.

cadizcf

martes, 26 de noviembre de 2024

 LA CRÓNICA DE VERA LUQUE

COMO LA FAMOSA (Y JARTIBLE) CANCIÓN DEL DÚO DINÁMICO




El Cádiz ha adaptado la táctica de la resistencia ante todo y ante todos. Se está agazapando en su particular cuartel general, aguantando movidas internas, carros y carretas, y a base de cerrar los ojos, sentarse con las piernas comprimidas rodeando las rodillas con los brazos, en posición cuasi fetal, ve pasar el tiempo esperando que el temporalazo de fuera no termine tirándole alguna viga en lo alto.

Llegará la primavera, saldrá el sol, y los malos tiempos pasarán. Entre tanto, supervivencia. Y esta supervivencia se traduce en sacar un punto de un campo complicado a costa de un equipo que iba como un cohete. Punto que no hace otra cosa sino apuntalar el sentimiento de resistir ante el bombardeo.

Avanzar lentamente, más mirando a los de abajo que a los de arriba, para que llegado ese momento en el que la tabla clasificatoria desvele los objetivos de cada cual allá por el mes de marzo, no nos veamos en lo hondo del pozo como parecía a principios de temporada. Otra cosa es que a base de resistir y resistir, sacar puntos milagrosos y amortizar victorias en casa, nos podamos ver a falta de pocas fechas con alguna opción de play-off.

Pero ahora mismo, eso se considera un regalo divino. Lo importante, resistir. Y rezarle a los dioses futboleros para que el resto de contendientes sufran de miopías temporales ante la portería nuestra, como le pasó al Córdoba la semana pasada, o como le pasó al Granada en ésta. San Amarrategui en sus Cerrojos Dolorosos, ruega por nosotros.

Puestos a buscar lecturas positivas, que alguna que otra hay por ahí, por fin enganchamos 180 minutos de un tirón sin encajar un gol. Dos partidos seguidos con David Gil imbatido, merece que el barbudo arquero se pegara anoche un guatisplei con Coca Cola al llegar a su casa. Una microcelebración nunca viene mal, sea por lo que sea. La defensa, que no celebre tanto, porque echando un vistazo a las estadísticas de ambos partidos que acabamos con el cerapio en el marcador del visitante, resulta que entre cardabese y granaíno dispararon a portería 42 veces. Entre los tres palos, las que menos.

Pero llegar, lo que es llegar, cuarenta y dos ocasiones, que traducido resulta a grosso modo que cada cuatro minutos nos han atacado, pero el intento de marcar no ha sido consumado. Para que tengan una comparación, el número de ataques nuestros con disparo final asciende a quince veces entre los dos partidos. Descriptivo al cien por cien de lo que te contaba antes con respecto a la miopía de nuestros adversarios. Por tanto, gloria al demérito ajeno y ojo a lo que pasa de puertas para adentro, que la mejoría no es tanta. Es caprichoso el azar, que cantaba Serrat. Cuidado con seguir jugando al mismo número que lo mismo en algún momento no nos toca el culito.

Viene el Dépor la semana que viene, ahora mismo rival directísimo. Y de entre los pocos alicientes que últimamente tenemos los espectadores mirandilleros para acudir a la grada, resulta que se nos cae uno: Ontiveros. Mientras el malagueño está en el campo, uno está pendiente de que le caiga la pelota cerquita del área, y haga algo que te desmonte la cabeza. Entonces, gran parte del esfuerzo realizado para escaparte del butacón un día de lluvia y viento para ir al estadio, se ve recompensado.

Lo que pasa es que, Ontiveros, lleva en el pack todos los complementos relacionados con el pelotero virguero del barrio, entre ellos el arranque quinqui y arrabalero que lo lleva a posar frente con frente con el primero que digne vacilarle o agarrarle de la camiseta de mala manera. Cuando lo compramos, sabíamos que eso iba incorporado en el lote. De ahí que el sábado no lo veamos en el césped, por mor de la quinta tarjeta amarilla de una colección currada a base de protestas y acciones angangas.

No tiene lógica que el crack del equipo, el que recibe la leña en las espinillas y los mataleones de los contrincantes, sea uno de los primeros que cumpla el ciclo de amonestaciones. Pero éste es así, y así hay que quererlo. Lo mismo, desde el cuerpo técnico, con esfuerzo, fatiga y tiempo, logran corregirlo para que no proteste y se porte en el campo como el resto. Pero mejor que con esfuerzo, fatiga y tiempo, corrijan al resto para que jueguen como Ontiveros.

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